Los fletes marítimos de corto plazo en la ruta Asia-México y Costa Oeste de Sudamérica (WCSA) cerraron mayo en niveles no vistos desde el repunte registrado a principios de 2026. Podrían superar la barrera de los cinco mil dólares por contenedor de 40 pies (FEU), en un entorno marcado por restricciones de capacidad, alta demanda y crecientes presiones operativas en el mercado naviero.
De acuerdo con el reporte mensual del índice EAX, elaborado por Eternity Group México, el indicador concluyó mayo en 3.488 dólares por FEU, un incremento de 26,33% respecto al mes anterior.
Sin embargo, la aceleración observada durante las últimas semanas del periodo permitió que las cotizaciones de mercado rebasaran los 4.500 dólares por contenedor hacia el cierre del mes, anticipando un escenario de mayores aumentos para las próximas semanas.
El detonante principal de esta nueva escalada fue la combinación del rezago operativo generado por el feriado del Día del Trabajo en China, celebrado entre el 1 y el 5 de mayo, y una significativa reducción de capacidad por parte de las navieras.
En menos de un mes, los armadores retiraron más de 10 buques de los servicios que conectan Asia con América Latina, una medida que modificó rápidamente el equilibrio entre oferta y demanda.
La velocidad con la que se ejecutaron estos ajustes refleja un cambio estructural en la industria marítima, donde las líneas navieras cuentan actualmente con una mayor capacidad para adaptar sus redes de servicio y gestionar espacios disponibles en función de las condiciones del mercado.
Tras la reanudación de actividades en China a mediados de mayo, las tarifas comenzaron a moverse en un rango de entre tres mil y cuatro mil dólares por FEU. Conforme avanzó el mes, la elevada ocupación de los buques impulsó nuevas alzas y provocó que numerosos importadores buscaran asegurar espacio disponible para carga crítica y mercancías de temporada.
Esta situación ha comenzado a generar preocupación entre los usuarios del transporte marítimo debido a la posibilidad de enfrentar un nuevo ciclo de incrementos de costos logísticos justo cuando inicia la temporada alta de embarques.
El análisis de Eternity Group identifica una demanda concentrada en productos prioritarios, cuyos propietarios están dispuestos a pagar tarifas más elevadas para garantizar la salida de sus mercancías.
Al mismo tiempo, la reducción de capacidad ha provocado cambios frecuentes en los tiempos de tránsito, dificultando la planeación logística y obligando a los cargadores a tomar decisiones con mayor anticipación para evitar afectaciones en sus cadenas de suministro.
A las restricciones operativas se suma el contexto geopolítico internacional. El reporte destaca que el combustible representa entre el 20% y el 25% de los costos de operación de una naviera y actualmente se mantiene por encima de los 90 dólares por barril debido a las tensiones en Medio Oriente, muy por encima de los niveles históricos inferiores a los 60 dólares observados en condiciones normales.
Este incremento en los costos energéticos ha incentivado a las líneas marítimas a privilegiar los corredores con mejores márgenes de rentabilidad, lo que ha contribuido a la redistribución de capacidad y a la presión alcista en distintas rutas comerciales.
Bajo estas condiciones, Eternity Group prevé que junio será un mes particularmente desafiante para importadores y exportadores. La expectativa es que las tarifas continúen aumentando semana tras semana y que la disponibilidad de contenedores se mantenga limitada debido a la fuerte demanda y a las dificultades para retornar equipos vacíos hacia Asia.
De mantenerse las restricciones de capacidad y el actual nivel de demanda, el mercado podría cotizar por encima de los cinco mil dólares por FEU durante las próximas semanas, consolidando uno de los periodos de mayor tensión tarifaria observados en el corredor transpacífico hacia América Latina en los últimos años.
Ante este panorama, el análisis recomienda evitar estrategias especulativas cuando se trate de carga crítica y reforzar los procesos de planeación logística con al menos tres o cuatro semanas de anticipación.
Asimismo, subraya la necesidad de trabajar con mayor precisión en la definición de la Fecha de Carga Lista, ya que cualquier modificación puede incrementar significativamente el riesgo de perder espacios previamente reservados.
Mientras tanto, la capacidad global de la industria continuó creciendo. Durante mayo ingresaron al mercado 140.317 TEU adicionales mediante la entrega de nuevos buques portacontenedores. CMA CGM encabezó estas incorporaciones al sumar 40.348 TEU a su flota mediante la entrada en operación de dos embarcaciones de gran tamaño.
La tendencia alcista también se reflejó en la ruta Asia-Costa Este de Sudamérica (ECSA), donde el índice EAX alcanzó los 4.219 dólares por FEU, equivalente a un incremento mensual de 36,61%.
El comportamiento de este corredor confirmó que las presiones tarifarias se extendieron más allá del mercado mexicano y evidenció una desconexión poco habitual entre la capacidad disponible y los niveles de flete observados, llevando las tarifas a sus máximos de 2026.





