El costo de la logística en Bolivia se estima actualmente en torno al 30% del valor de los productos finales. Esta cifra situaría al país como uno de los más caros de Latinoamérica para el movimiento de mercancías.
Javier Gil Antelo, director ejecutivo de GS1 Bolivia, presentó este diagnóstico durante el Foro Internacional de Logística en Santa Cruz. La última medición formal del sector en 2019 indicaba un costo del 18%. Sin embargo, la variación reciente en el precio de los combustibles ha empujado este indicador significativamente al alza.
El escenario se agrava al considerar la infraestructura carretera deficiente y los recurrentes bloqueos que afectan el tránsito nacional. La logística en Bolivia es descrita hoy como un desafío de alta complejidad que exige una resiliencia profesional extrema.
Los expertos señalan que los manuales internacionales rara vez aplican sin adaptaciones profundas a la realidad local. El costo de la logística se ve impactado por la escasez de transportistas y el incumplimiento sistemático de los tiempos de entrega. Durante el foro, referentes de Argentina y Perú compartieron estrategias para operar bajo entornos de alta inflación y volatilidad macroeconómica.
Reformas estructurales
La implementación de inteligencia artificial y la semi-automatización de pedidos surgen como herramientas para mitigar estos gastos operativos. No obstante, la tecnología por sí sola no es suficiente si no está respaldada por talento humano capacitado. El sector privado demanda una formación técnica que permita gestionar planes de contingencia ante las constantes interrupciones del flujo comercial.
El foro titulado «Un nuevo ciclo económico» planteó la necesidad urgente de una articulación público-privada real. Si no se encuentran respuestas concretas para el combustible y las rutas, la competitividad boliviana seguirá rezagada en la región. El desempeño logístico del país, según el Banco Mundial, refleja la urgencia de estas reformas estructurales.





