Ambos países están llamados a copar más de la mitad de la capacidad mundial de este material, cuya cadena de suministro genera más de 2,5 millones de empleos en la UE
El Parlamento Europeo y el Consejo han acordado endurecer la política arancelaria sobre más de 30 categorías de productos procedentes del acero. La medida, que cuenta con el beneplácito de la Comisión Europea, establece unos límites más severos sobre las toneladas de acero que pueden entrar a la Unión Europea sin pagar aranceles. Si bien la Comisión Europea no lo menciona explícitamente, la decisión supondrá una nueva barrera para el acero procedente de China e India, que copan más de la mitad de la capacidad mundial de este material.
En concreto, la nueva medida rebaja a 18,3 millones de toneladas anuales las cuotas libres de aranceles. A partir de aquí, se gravará un 50% el precio del acero procedente de terceros países en hasta 30 categorías diferentes. Del mismo modo, se introduce el requisito melt & pour para mejorar la trazabilidad y la transparencia de toda la cadena de suministro del acero que entra a la UE, lo que obligará a certificar el país de fundición original del acero.
La UE justifica la medida en los “efectos negativos” relacionados con el “exceso de capacidad de acero a nivel mundial”, que genera 2,5 millones de empleos entre los 27 Estados miembros, y que prevé alcanzar los 721 millones de toneladas globales para el 2027. Ello supone más de cinco veces el consumo anual de acero de la UE. La Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) prevé que más del 58% de la nueva capacidad provenga de China e India
El texto prevé formalizar su adopción durante las próximas semanas, con el objetivo de que entre en vigor el 1 de julio del 2026, cuando expira la actual medida de salvaguarda del acero. Ahora, la Comisión Europea está ultimando los detalles de la asignación de cuotas por países y las pruebas documentales necesarias para cumplir con el requisito melt & pour.
Las nuevas barreras al acero extracomunitario se relacionan directamente con el Carbon Border Adjustment Mechanism (CBAM), que tiene como objetivo garantizar que las medidas para la reducción de emisiones de la UE no se vean contrarrestadas por una deslocalización de la producción. Por ello, exige un pago por emisiones a las importaciones de materiales como el acero. En su primera semana de aplicación, en enero de este año, los principales países de origen de las importaciones cubiertas por el CBAM fueron Turquía, China, India y Canadá.





