La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés) y la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) de España han pedido una reducción anual del 4,9% (sin incluir la inflación) en las tasas aeroportuarias españolas durante los próximos cinco años (2027-2031), un nivel compatible con el mantenimiento de un plan de inversión aeroportuaria de casi 10.000 millones de euros durante el mismo periodo y con la mejora de la competitividad económica de España.
AENA, el principal gestor de los aeropuertos españoles, ha propuesto un aumento anual del 3,8% (sin incluir la inflación) para dicho periodo de cinco años previsto en el tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III).
Las aerolíneas rechazan esta propuesta, alegando que AENA viene subestimando de forma sistemática el crecimiento del tráfico aéreo, y hacen hincapié en el extraordinario incremento de los rendimientos procedentes de los costes de una regulación excesiva.
Entre 2017 y 2025 —sin incluir los dos años de pandemia—, el tráfico real de pasajeros fue, en promedio, un 15,3% superior a las previsiones establecidas en el DORA I y el DORA II.
Esta diferencia entre las previsiones y las cifras reales supuso para AENA unos ingresos adicionales de 1.300 millones de euros, costes que, en última instancia, recayeron sobre las aerolíneas y los usuarios.
En el último año del que se dispone de datos publicados, el rendimiento de AENA en 2024 alcanzó el 10,2%, cuatro puntos porcentuales por encima del rendimiento pronosticado, lo que significa que las aerolíneas y los pasajeros pagaron, en conjunto, casi 400 millones de euros más solo en ese año. “AENA ha manipulado el sistema regulador durante años, lo que le ha reportado más millones de euros de beneficio de lo que debería, a expensas de los pasajeros, las aerolíneas y la economía española. Esto debe acabar.
AENA está generando beneficios excesivos en base a una previsión que subestima el crecimiento de la demanda, y que no justifica el incremento de tarifas. Si se aprueba, el AENA obtendría unos rendimientos muy superiores respecto al resto de gestores aeroportuarios de Europa. Esto es insostenible y poco realista: necesitamos que se reduzcan las tasas”, declaró Rafael Schvartzman, vicepresidente regional de IATA para Europa.
Es importante destacar que la reducción de las tasas propuesta por IATA y ALA no impediría a AENA llevar a cabo su programa de inversión previsto de 10.000 millones de euros en el plan DORA III.
Según estudios independientes encargados a las consultoras internacionales Steer y CEPA, el tráfico de pasajeros crecerá una media del 3,6% anual, frente a la previsión de AENA, que sitúa el crecimiento en tan solo un 1,3% anual.
Según estos estudios, AENA seguiría siendo capaz de financiar íntegramente su plan de inversión y obtener una rentabilidad del 6,35%, un retorno más que generoso en comparación con el previsto en DORA II.
“Nuestra propuesta de reducir las tasas en un 4,9% mejorará la competitividad de España como destino internacional, estimulando la inversión y la creación de empleo en toda la economía. Al mismo tiempo, AENA podrá seguir financiando su plan de inversión de 10.000 millones de euros y ofrecer una rentabilidad razonable a sus accionistas. Se trata de una situación beneficiosa para todos: para los pasajeros, para España y para el sector de la aviación. Esperamos que los reguladores estudien los datos y lleguen a conclusiones acertadas”, añadió Schvartzman.





