El sector petrolero en la economía nacional
Hace más de siete años, cuando el sector petrolero boliviano atravesaba por una difícil situación financiera, se introdujo en el país una ambiciosa reforma que permitió hacer frente a los compromisos internos y externos que no podían ser viables sin mayores volúmenes de inversión, en ese momento escasos y con un promedio anual de $us60 millones y se corría el riesgo de perder el mercado brasileño, una vez más.
Hoy, se ven los resultados de esas reformas, y sobre todo se ve a Bolivia con un gran potencial gasífero y con perspectivas de crecimiento económico si se aprovechan a cabalidad las reservas de gas natural.
Los resultados pueden ser medidos desde el punto de vista de las cifras, sin apasionamientos sectoriales ni particulares.
En 1996, Bolivia invertía un
promedio 60 millones de dólares anuales en el área de los hidrocarburos; siete
años después, la inversión promedio pasó a más de 400 millones, ésta permitió
pasar de 5 a 52 TCF de reservas de gas natural y de 200 a 900 millones de
barriles de petróleo condensado.
Actualmente, el sector petrolero tiene una participación del 5% en el PIB; sin embargo, contribuye con el 17% de los ingresos corrientes y con el 26% de los ingresos tributarios del TGN. Su contribución a la economía nacional también está reflejada en los 380 millones de dólares en exportaciones, un cuarto del
total nacional en 2003.
Santa Cruz ha sido el
Departamento más beneficiado con los ingresos por regalías y participaciones
por la explotación de hidrocarburos. En los últimos siete años recibió la suma
de 133.7 millones de dólares sólo por este concepto. Las empresas pagaron al
Estado Nacional 1.049 millones de dólares en regalías y participaciones, además
de $us 586,6 millones en otros impuestos, lo que hace un total de 1.635 millones
de dólares entre 1997 y 2003.
Sin embargo, el aporte del
sector petrolero va más allá de la contribución monetaria, también el país se
benefició con las políticas de responsabilidad social, ambiental y de salud que
implementaron las empresas en todas sus operaciones, así mismo, con la
transferencia de tecnología de primer nivel y altos estándares de calidad,
certificadas a nivel mundial, hecho que permitió el nacimiento de decenas de
empresas bolivianas en la prestación de servicios, hoy en espera por la falta de
inversión debido la incertidumbre en el marco legal.
Las buenas decisiones pueden ayudar a que este sector pueda seguir contribuyendo al país.
Ing. Raúl Kieffer Guzmán
Presidente
Cámara Boliviana de Hidrocarburos - CBH