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Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Octubre/2003, Año 12, No. 117 - B


EVOLUCIÓN DEL COMERCIO Y DE LA POLÍTICA COMERCIAL TENDENCIAS RECIENTES: INFORME SOBRE EL COMERCIO MUNDIAL 2003

EVOLUCIÓN DEL COMERCIO Y DE LA POLÍTICA COMERCIAL POR REGIONES

Un aspecto destacado del comercio de América del Norte en 2002 fue los pobres resultados de sus exportaciones de mercancías, que disminuyeron un 4 por ciento (véase el cuadro IA.2). Una de las principales causas de ello fue la disminución de la demanda de algunos de sus socios comerciales más importantes porque sus economías apenas crecían, como en el caso de Europa Occidental y el Japón, o se hallaban en franca contracción, como en América Latina. A pesar de la reciente depreciación del dólar, la falta de competitividad de los precios quizá desempeñase también un papel importante, ya que la disminución de las exportaciones de los Estados Unidos afectó incluso a las destinadas a regiones cuyas importaciones registraron un fuerte crecimiento. Las exportaciones de los Estados Unidos perdieron cuota de mercado no sólo en los países en desarrollo de Asia, las economías en transición, Europa Occidental y el TLCAN, sino también en las economías en desarrollo de América Latina, Oriente Medio y África. Con todo, las importaciones siguieron creciendo impulsadas por el gasto de consumo, que se mantuvo, y una política fiscal cada vez más expansiva.

El gasto de consumo, especialmente en bienes duraderos, se mantuvo pujante a causa de la baja inflación, la fortaleza del mercado de la vivienda de los Estados Unidos, que compensó parcialmente las pérdidas del mercado de valores y la desgravación fiscal. El déficit del presupuesto federal aumentó hasta los 158.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal de 2002, lo cual representa aproximadamente el 1,5 por ciento del PIB. Ese creciente déficit se debió a la desaceleración del crecimiento económico, el aumento de los gastos en seguridad interna y la rebaja de impuestos aplicada en 2001. Los precios de importación y exportación de América del Norte disminuyeron ligeramente en 2002 y contribuyeron al menor crecimiento del valor del comercio de mercancías. Por otra parte, el comercio de servicios comerciales registró mejores resultados, ya que las exportaciones aumentaron un 3 por ciento y las importaciones un 11 por ciento (véase el cuadro IA.3). También en este caso hubo grandes diferencias en los resultados de los tres principales sectores de servicios. Mientras que los de los servicios de viajes y de transporte disminuyeron, los de otros servicios registraron un aumento de dos dígitos de las importaciones y las exportaciones.

El comercio entre los países de América del Norte disminuyó ligeramente, mientras que el descenso de las exportaciones hacia América del Sur, afectada por la crisis, y las economías estancadas de Europa Occidental fue de dos dígitos. Sin embargo, las importaciones procedentes de esas regiones aumentaron ligeramente en 2002. Las importaciones procedentes de Asia crecieron debido en gran parte al incremento de los envíos de China. Las importaciones de los Estados Unidos procedentes de China se incrementaron en un 20 por ciento, pero las procedentes del Japón y los PRI (4) disminuyeron. La marcada caída de las exportaciones e importaciones de los Estados Unidos procedentes del Japón; Hong Kong, China y Singapur apunta a cambios estructurales en el comercio de los Estados Unidos con los países asiáticos. Por primera vez, China sustituyó al Japón como principal proveedor asiático de mercancías de los Estados Unidos.

Aunque las exportaciones de los Estados Unidos destinadas a China también aumentaron rápidamente, el déficit comercial bilateral se amplió bruscamente hasta alcanzar casi 103.000 millones de dólares EE.UU., el más importante con cualquier país.

Puede que con la imposición de medidas de salvaguardia por los Estados Unidos a productos siderúrgicos especiales disminuyan las importaciones de acero de los Estados Unidos, pero hasta ahora no se pueden proporcionar estimaciones precisas de esos efectos. No obstante, el valor de las importaciones totales de hierro y acero a los Estados Unidos (incluidas las que no están sujetas a restricciones) ya habían caído un 22 por ciento en 2001, y un 2 por ciento más el año pasado. Como los precios de importación de los Estados Unidos para el hierro y el acero habían aumentado en un 1,5 por ciento por término medio, la reducción de los volúmenes de importación fue mayor que el de los valores de importación. Es probable que otras medidas de política comercial adoptadas por los Estados Unidos en 2002 tengan consecuencias a corto y a largo plazo para las corrientes comerciales, pero éstas no siempre pueden cuantificarse.

Por vez primera desde 1994, el Congreso concedió la Autorización de promoción del comercio (TPA) a un Presidente de los Estados Unidos. La concesión de la TPA en agosto de 2002 fue una señal importante no sólo del compromiso de los Estados Unidos sino también de su capacidad de llevar adelante las negociaciones comerciales de la OMC. Pero la administración estadounidense aprobó asimismo la Ley de Agricultura 2002, que incrementaría en 82.800 millones de dólares los gastos de los Estados Unidos en agricultura durante un período de seis años. Las exportaciones agropecuarias de los Estados Unidos disminuyeron ligeramente en valor durante 2002, aunque la disminución en volumen de exportación fue mayor, teniendo en cuenta el fortalecimiento de los precios estadounidenses. Las importaciones de productos básicos agrícolas aumentaron un 6 por ciento, tanto en valor como en volumen.

En 2002 los Estados Unidos desarrollaron todavía más su política comercial preferencial por muchas regiones mediante la concertación de acuerdos de libre comercio con Chile y Jordania, la aceleración del proceso de eliminación arancelaria entre los miembros del TLCAN convenida a principios de 2002, y la ampliación de la lista de países africanos beneficiarios de la Ley de crecimiento y oportunidades para África. Como se señala más adelante, en relación con otras regiones, muchos países siguieron dividiendo su atención entre las negociaciones comerciales multilaterales y las preferenciales.

Por lo que respecta a la región de América Latina, el año 2002 fue uno de los años más difíciles desde la crisis de la deuda del decenio de 1980. Las entradas netas de capital privado en la región, que rebasaron los 60.000 millones de dólares EE.UU. en 1999 y 2000, financiaron grandes déficit por cuenta corriente y apoyaron la actividad económica, las inversiones y las importaciones. Pero la pérdida de confianza de los inversores extranjeros en la sostenibilidad de las políticas económicas de algunos de los principales países de la región dio lugar a una reducción de las entradas netas de capital en la región.

Esa reducción había comenzado ya en 2001 y se registró una marcada caída nuevamente en 2002. Incluso las entradas de IED, que habían continuado llegando en grandes cantidades en 2002, se contrajeron el año pasado. El descenso de las entradas fue compensado en un principio por una reducción de las reservas de divisas y, finalmente, por devaluaciones de entre el 50 y el 70 por ciento en los países más afectados. A principios de enero de 2002, la Argentina decidió abandonar el vínculo de paridad entre el peso argentino y el dólar de los Estados Unidos establecido 10 años antes y devaluó el peso en un 30 por ciento. Esta decisión desencadenó una serie de devaluaciones en la región. El nivel de muchos precios de productos básicos, que siguió siendo bajo en 2002, limitó los ingresos de exportación de muchos países de la región, mientras que la enorme contracción de la actividad económica reducía considerablemente las importaciones.

La crisis financiera de la Argentina, las repercusiones económicas en sus vecinos del MERCOSUR y los desórdenes civiles en Venezuela fueron los principales factores que contribuyeron a la disminución de las importaciones de mercancías de América Latina que ascendió a casi un 7 por ciento en 2002. La Argentina experimentó una reducción masiva de las importaciones (-55 por ciento), que excedió incluso a la peor contracción de las importaciones durante la crisis financiera asiática. La reducción de las importaciones de América Latina fue la más importante de las siete principales regiones abarcadas y contrasta con sus resultados comerciales en el decenio de 1990, cuando las importaciones y exportaciones de América Latina se incrementaron a un ritmo mucho más rápido que la media mundial. Las exportaciones de mercancías aumentaron ligeramente, ya que el descenso del comercio intrarregional se vio compensado por el aumento de las exportaciones destinadas a otras regiones. Por primera vez desde 1991, la balanza de mercancías de América Latina (calculada sobre una base f.o.b.) volvió a ser positiva. Se estima que las importaciones de servicios comerciales disminuyeron en más del 10 por ciento en 2002. A diferencia de las exportaciones de mercancías, las exportaciones de servicios comerciales de la región registraron una contracción del 5 por ciento aproximadamente.

Los países signatarios del MERCOSUR incrementaron sus exportaciones totales en un 1 por ciento, ya que la espectacular disminución en más de un tercio del comercio intrarregional fue compensada por un incremento del 8 por ciento de los envíos a todos los demás destinos.

El Brasil, el país menos dependiente del comercio entre los signatarios del MERCOSUR, incrementó sus exportaciones totales de mercancías en un 4 por ciento.

Ya en 2000, el comercio entre signatarios del MERCOSUR representaba aproximadamente una quinta parte de las exportaciones e importaciones totales. Pero dadas las enormes dificultades económicas experimentadas por la región en los últimos años, esa cuota disminuyó bastante abruptamente. En la actualidad, la cuota del comercio entre signatarios del MERCOSUR se ha reducido a casi la mitad (del 20 al 11 por ciento) en el caso de las exportaciones. Y pese al margen preferencial bastante sustancial (aproximadamente el 13 por ciento de media) aplicado a las importaciones originarias de los países del MERCOSUR, la participación de las importaciones entre signatarios del MERCOSUR ha bajado hasta niveles anteriores a 1995.

Las exportaciones de mercancías de América Latina aumentaron ligeramente ya que el descenso del comercio intrarregional fue equilibrado por un aumento de los envíos a otras regiones. La recuperación de los precios de los productos básicos durante el año y el repunte de la economía de los Estados Unidos contribuyeron a ese aumento. Aunque la mayoría de los países latinoamericanos registraron una reducción o un estancamiento de sus importaciones, las de Costa Rica se incrementaron en un 9 por ciento. México se benefició de la recuperación del mercado de los Estados Unidos, mientras que en el caso de Costa Rica la recuperación de los envíos de semiconductores impulsó las importaciones y las exportaciones. A pesar de que los precios de muchos productos primarios continuaron siendo bajos, las exportaciones de muchos países de América Central y el Caribe experimentaron una fuerte recuperación.

La actividad económica en Europa Occidental siguió decaída, pues la demanda interna de Alemania, la economía más importante de la región, se hallaba en declive. El crecimiento de la demanda interna se mantuvo con signo positivo en el resto de la región, pero sufrió atonía en otros varios países. En la eurozona, el consumo público fue la categoría de gasto más dinámica, mientras que el consumo privado disminuyó y la inversión fija del sector empresarial cayó casi un 3 por ciento. En medio de esa mala situación económica, se llevó adelante el proceso de integración europea.

A principios del año se dio otro paso importante en la integración monetaria, con la puesta en circulación del euro, en sustitución de los billetes de las antiguas monedas nacionales.

En diciembre de 2002, los Jefes de Gobierno de los 15 países de la UE acordaron con sus homólogos de los 10 países aspirantes a la adhesión el marco financiero de su participación. Tras la firma de los tratados de adhesión en abril de 2003, y a reserva del ritmo de ratificación de los tratados por el parlamento correspondiente, en mayo de 2004 podría hacerse realidad la ampliación de la UE hasta 25 países. Entre otros acontecimientos de política comercial ocurridos en 2002, debe destacarse la concertación de acuerdos de libre comercio con Jordania, Sudáfrica y México, y el inicio de las negociaciones del Acuerdo de Asociación Económica de Cotonou.

Como el dólar de los Estados Unidos se había depreciado en un 5 por ciento, aproximadamente, con respecto al euro, la libra esterlina y varias otras monedas europeas, los resultados comerciales de Europa Occidental, expresados en dólares, ocultaban el estancamiento del volumen del comercio. Las exportaciones de mercancías de Europa Occidental, expresadas en dólares, aumentaron un 5,5 por ciento, mientras que el incremento de las importaciones fue sólo del 3,5 por ciento. Las importaciones de la Unión Europea procedentes de terceros países declinaron, en tanto que el comercio intrarregional aumentó en un 4,5 por ciento. La parte más dinámica del comercio de la Unión Europea fueron las exportaciones a terceros países, que se incrementaron en un 6 por ciento, aproximadamente. Entre los demás países de Europa Occidental, las exportaciones de mercancías de Suiza aumentaron un 7 por ciento debido en gran parte a la apreciación del franco suizo. Debido al estancamiento de la economía suiza sus importaciones no variaron respecto del año anterior. Las importaciones de Turquía experimentaron en 2002 una fuerte recuperación de la contracción registrada el año anterior, mientras que el incremento de las exportaciones siguió siendo de dos dígitos. Las exportaciones de servicios comerciales de Europa Occidental, que representan casi la mitad del comercio de servicios mundial, aumentaron cerca de un 8 por ciento, algo más rápidamente que las importaciones, pudiéndose atribuir la mayor parte de ese incremento, expresado en dólares, a las variaciones del tipo de cambio. Las exportaciones de servicios de transporte experimentaron el crecimiento más débil, en tanto que las exportaciones de otros servicios comerciales lograron los resultados más dinámicos en 2002.

Más de un decenio después de la caída del muro de Berlín y la disolución de la URSS, muchas economías en transición se esfuerzan todavía por lograr su transformación de economías de planificación centralizada en economías de mercado. Los avances del proceso de transición han sido desiguales y, pese a numerosos logros, el proceso de reforma todavía está sin completar, en particular en las economías de la CEI. Seis de los 15 Estados sucesores de la antigua URSS ya se han adherido a la OMC. Armenia será el séptimo, una vez que su parlamento firme el protocolo de adhesión, que los Miembros de la OMC acordaron el 10 de diciembre de 2002. Los Estados Bálticos y cinco países de Europa Central y Oriental concluyeron sus negociaciones de adhesión con la UE en diciembre de 2002, con lo que sus economías están vinculadas a Europa Occidental.

En el curso del último decenio, las corrientes comerciales y de inversión ya vincularon de manera considerable esas economías a Europa Occidental. Una de las características más destacadas del proceso de transición ha sido la masiva reorientación de las corrientes comerciales del ámbito regional hacia los países exteriores a la región y, en particular, hacia Europa Occidental. Este cambio de estructura puede observarse no sólo en el comercio de Europa Central y Oriental o los Estados Bálticos, sino también en los países de la CEI. Hasta ahora, los esfuerzos para sostener el comercio intrarregional mediante varias formas de ACR sólo han tenido un éxito limitado. El comercio dentro de la CEI en 2002 se encontraba todavía en el nivel alcanzado en 1994, en tanto que las exportaciones al exterior de la CEI casi se duplicaron entre 1994 y 2002.

A pesar del crecimiento económico relativamente pujante de la región, la parte correspondiente al comercio intrarregional en las exportaciones e importaciones de mercancías de la CEI disminuyó hasta un tercio y un quinto, respectivamente. Parte de esa disminución puede atribuirse a medidas comerciales restrictivas aplicadas por Rusia a las importaciones procedentes de Ucrania a mediados de 2001.

El importante crecimiento de la demanda interna, sobre todo del consumo privado, y el aumento de las entradas de IED en Europa Central y Oriental sostuvieron el comercio de mercancías de las economías en transición. Las importaciones de mercancías y servicios comerciales de la región registraron un aumento de dos dígitos. El crecimiento de las exportaciones fue algo menos dinámico que el de las importaciones, pero todavía fue dos veces más rápido que el del comercio mundial de mercancías y servicios comerciales.

Las exportaciones de mercancías de las economías en transición aumentaron un 8 por ciento, alcanzando un nuevo nivel sin precedentes de 310.000 millones de dólares EE.UU. en 2002. La Federación de Rusia, el país con mayor volumen de comercio de la región, registró un aumento de las exportaciones de mercancías del 3,5 por ciento, mientras que 11 otras economías en transición registraron un incremento de las importaciones de más del 10 por ciento. Los datos preliminares indican que las exportaciones e importaciones de servicios comerciales de las economías en transición aumentaron aproximadamente un 8 y un 12 por ciento, respectivamente, en 2002.

Los datos preliminares disponibles sobre la producción y el comercio de África en 2002 no indican una inversión de las tendencias anteriores con respecto a los ingresos o la participación en el comercio mundial.

Los niveles medios de la renta por habitante variaron poco y el crecimiento del comercio de África fue a la zaga de la expansión del comercio mundial. Aunque mejoraron diversos indicadores de la deuda y los precios de los productos básicos distintos del petróleo experimentaron cierta recuperación respecto de sus bajos niveles de 2001, no se ha producido todavía una expansión generalizada de la producción y el comercio.

En 2002, el comercio de mercancías y servicios comerciales de África fue a la zaga del crecimiento del comercio mundial. Las exportaciones e importaciones de mercancías registraron sólo pequeños aumentos.

Los exportadores africanos de petróleo experimentaron una nueva disminución de sus exportaciones (-3 por ciento) y una reducción de sus importaciones del orden del 5 al 10 por ciento. Las exportaciones e importaciones de Sudáfrica se recuperaron entre un 2 y un 3 por ciento con respecto al descenso del año anterior. El aumento de las exportaciones de los demás países africanos no exportadores de petróleo fue probablemente mucho mayor y se situó en torno al 6 por ciento. El crecimiento de las exportaciones de los países africanos no exportadores de petróleo puede atribuirse en su mayor parte al fuerte repunte de las exportaciones que varios países (entre ellos Marruecos, Egipto, Côte d'Ivoire y Ghana) experimentaron en 2002 con respecto a la disminución del año anterior. Sin embargo, se estima que sólo seis de los 53 países africanos lograron un aumento sostenido de sus exportaciones en el período 1999-2002. El aumento global de las importaciones de mercancías de África fue frenado por la disminución de las importaciones de Nigeria y Egipto, que en 2001 habían sido el tercero y el segundo principal importador de mercancías de África. Sin embargo, en otros 15 países africanos, por lo menos, el aumento de las importaciones fue de dos dígitos.

Se han emprendido varias iniciativas para reforzar la producción y la capacidad comercial de África. Se trata de mecanismos como la cancelación de la deuda (PPME), el mejoramiento de la cooperación regional (NEPAD, Unión Africana), el Acuerdo de Cotonou y varios sistemas de preferencias comerciales. Un ejemplo reciente es
la Ley relativa al crecimiento y oportunidades de África (AGOA) de los Estados Unidos, que mejora el acceso de productos africanos a los mercados estadounidenses. La mayor parte de las importaciones africanas a los Estados Unidos es la del combustible, pero hay síntomas de que cierto número de países exportadores no relacionados con el petróleo han registrado un incremento importante de los envíos a los Estados Unidos en 2002. Mientras que las importaciones totales desde África a los Estados Unidos disminuyeron en un 20 por ciento, las importaciones desde países no exportadores de petróleo que son beneficiarios plenos de las preferencias de la AGOA aumentaron un 6 por ciento. Los mayores incrementos de los envíos a los Estados Unidos se registraron en Kenya, Swazilandia y Lesotho. Iniciativas como AGOA y "Todo menos armas", de la UE son nuevas, por lo que necesitan más tiempo para madurar. No obstante, los datos de que se dispone parecen indicar que no han conseguido todavía un crecimiento sostenido del comercio en los países beneficiarios. Eso demuestra en parte la realidad de que hay varias limitaciones en relación con la oferta que son también esenciales para el crecimiento y los resultados comerciales de África.

En 2002 el crecimiento del comercio y la producción del Oriente Medio fueron frenados por el descenso de la producción de petróleo de la región y las crecientes tensiones políticas. Como los combustibles representan más de los tres cuartos de las exportaciones de mercancías de la región, una disminución de la producción de petróleo repercute inmediatamente en los ingresos de exportación. Un rasgo notable del comercio del Oriente Medio en los últimos años es la mayor orientación de sus exportaciones hacia Asia, a la que se destina más de la mitad de las exportaciones de combustible de la región.

El comercio de mercancías y servicios comerciales del Oriente Medio fue a la zaga del crecimiento del comercio mundial en 2002. Se estima que las exportaciones de mercancías de la región han disminuido sólo ligeramente a pesar de la reducción de las exportaciones de varios grandes exportadores de petróleo de la región. Ello se explica por el aumento de dos dígitos de las exportaciones comunicado por varios países comerciantes más pequeños. El aumento de las tensiones en la región afectó adversamente a los ingresos por turismo, lo que llevó a un descenso general de las exportaciones comerciales de la región estimado en un 4 por ciento, aproximadamente. En Israel, tanto las exportaciones como las importaciones continuaron a niveles muy bajos.

Las importaciones de mercancías a la región sólo aumentaron marginalmente. El estancamiento de los niveles de importación en dos países importantes (Arabia Saudita e Israel) contrastó con el incremento de dos dígitos de las importaciones del Irán. El superávit comercial general de la región se redujo algo, pero todavía era suficientemente importante para compensar el déficit del comercio de servicios comerciales de la región, que aumentó en 2002.

La proporción más bien moderada del comercio intrarregional (menos del 8 por ciento de las exportaciones de mercancías) se puede atribuir en parte a las similitudes de las estructuras de producción de los países de la región. Con miras a reforzar la integración de las economías del Golfo, se ha adelantado en dos años (al 1º de enero de 2003) la proyectada unión aduanera entre los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo. También se están negociando varios acuerdos de librecomercio con interlocutores importantes de fuera de la región. En el primer semestre de 2002, Jordania concertó acuerdos de librecomercio con la UE, los Estados Unidos y la AELC.

En 2002, la evolución del comercio en Asia se caracterizó por la divergencia entre las pautas de crecimiento del Japón, que sigue siendo la economía más importante de Asia, y de China y la India, los dos países más poblados del mundo. La demanda interna del Japón experimentó un estancamiento, mientras que en China y la India continuó creciendo rápidamente. Los países de la ASEAN y otras economías de Asia Oriental también experimentaron un mayor crecimiento económico en 2002 frente al del año anterior, pero para la mayoría de ellos la expansión fue inferior a las tasas de crecimiento logradas en los primeros años del decenio de 1990.

Los tipos de cambio de algunos países comerciantes importantes de Asia se fortalecieron frente al dólar. El yen se recuperó fuertemente en el curso del año, desde sus bajos niveles de principios de 2002. Tanto el won coreano como el dólar de Singapur también se apreciaron frente al dólar.

Un aspecto fundamental de la evolución de la política comercial de Asia fue la constante expansión de los acuerdos bilaterales de libre comercio. Hasta fechas recientes, Asia contaba con el mayor número de países que no eran miembros de ningún acuerdo bilateral de libre comercio. Pero algunos de esos países firmaron su primer acuerdo de libre comercio en 2002. El Japón y Singapur firmaron un ALC en enero de 2002. Los dirigentes de la ASEAN y China firmaron un acuerdo marco de libre comercio que se hará realidad en 10 años. Los países de la ASEAN prosiguieron la liberalización arancelaria acelerada entre sus miembros.

En 2002 también China y el Taipei Chino han aplicado los compromisos de liberalización convenidos en sus protocolos de adhesión a la OMC.

El comercio de mercancías de Asia registró una fuerte recuperación en 2002, aunque los valores medios anuales de las exportaciones y de las importaciones siguieron siendo inferiores a los de 2000. El comercio de servicios comerciales fue menos dinámico que el comercio de mercancías en 2002, con un incremento de las exportaciones del 5 por ciento, mientras que las importaciones aumentaron sólo ligeramente. Si bien el fin del auge de la tecnología de la información fue el factor más importante que originó la brusca caída de las exportaciones de Asia en 2001, los moderados aumentos de la producción en este sector fueron un elemento importante de la recuperación en 2002. El repunte de un 6 por ciento aproximadamente del comercio de las seis economías asiáticas que tienen una proporción elevada de productos electrónicos en sus exportaciones no fue suficiente para compensar plenamente la grave contracción registrada en 2001. Parte de la incompleta recuperación del sector de la tecnología de la información puede atribuirse a la reubicación de plantas de TI desde el Japón y las economías en desarrollo de Asia Oriental a China. Las exportaciones chinas de computadoras, equipo de telecomunicaciones y semiconductores aumentaron aproximadamente en un tercio en 2002, muy por encima del crecimiento de las exportaciones de esos mismos productos de los seis principales exportadores de IT de Asia.

El comercio del Japón en 2002 se distinguió por dos características principales. La debilidad de la demanda interna y la depreciación media anual del yen frente al dólar de los Estados Unidos favoreció el crecimiento de las exportaciones por encima de las importaciones y condujo a una disminución de los precios en dólares de las exportaciones y las importaciones. Por consiguiente, la recuperación del valor en dólares de las exportaciones de mercancías del Japón fue sólo del 3 por ciento, y las importaciones disminuyeron nuevamente cerca de un 4 por ciento.

La segunda característica destacada del comercio del Japón en 2002 fue el marcado aumento de sus corrientes bilaterales con China. Las exportaciones del Japón a China aumentaron en un 20 por ciento, mientras que sus importaciones lo hicieron en un 7 por ciento. El año pasado, China sustituyó a los Estados Unidos como proveedor de mercancías más importante del Japón.

El crecimiento de las exportaciones y las importaciones de China experimentó una marcada aceleración durante el año. En 2002 en su conjunto, las exportaciones e importaciones de mercancías aumentaron más del 20 por ciento, mientras que en el cuarto trimestre de 2002 el valor del comercio superó en un tercio el del período correspondiente de 2001.

1 Frankel y Rose (2001). Pueden verse más datos en Kennen (2002); Lopez-Cordova y C. Meissner (2000), y Micco, E. Stein y G. Ordonez (2002).
2 Pueden verse más análisis en R. Baldwin y C. Wyplosz (2003). Se puede descargar en http://heiwww.unige.ch/-baldwin/THX, -R
3 G. Galati y Tsatsaronis (2001).
4 Basado en datos del Monthly Bulletin del BCE (febrero de 2003). La reducida diferencia entre los tipos de cambio nominales y efectivos reales del euro son promedios ponderados de los tipos de cambio bilaterales con el dólar, el yen, el franco suizo y la libra esterlina. Los factores de ponderación utilizados son los intercambios comerciales ponderados medios de 1995-97 de bienes manufacturados de los países correspondientes con la eurozona.
5 BCE Monthly Bulletin (febrero de 2003).

Fuente: Banco Central Europeo (2002).

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Actualizado el: 04/Nov/03