
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Enero-Febrero/2003, Año 11, No. 109 - B
NO VOLVAMOS A COMETER ESA POLÍTICA ENTREGUISTA QUE SIEMPRE HEMOS ESTADO PRACTICANDO
Sr. Raúl Rocha
SECRETARIO DE RECURSOS NATURALES Y MEDIO AMBIENTE
CONFEDERACIÓN SINDICAL ÚNICA DE TRABAJADORES CAMPESINOS (CSUTCB)
En primera instancia, quiero hacer llegar un saludo cordial a todos los presentes, y además pedirles pues que nos escuchen, escuchen la voz de la organización a la cual represento, y a los tantos bolivianos que de un tiempo a esta parte han estado en otra palestra y no así participando en lo que es en realidad elaborar políticas nacionales que como bolivianos pensamos, tenemos todo el derecho. Es más, con la capacidad de la vivencia real que tenemos en las comunidades campesinas podemos de alguna forma plantear cosas que vayan en beneficio de este país, que así lo llaman.
Con relación a este convenio internacional, que ya se está por firmar -para los otros de libre comercio- explotación y esclavitud para todos los bolivianos, es que en base a la praxis, a la vida real, hace que sea un poco difícil de convencer a la cantidad de compañeros que representamos. Los grandes problemas que se han suscitado en el país, especialmente por la ingenuidad y por la poca capacidad, seguramente de los gobernantes, ha hecho de que se firme una serie de convenios bilaterales entre países, demostrando una serie de inexperiencia para ser el entrego total de lo que nos queda en recursos naturales no renovables e inclusive renovables, hace de que los compañeros campesinos salgamos a la palestra y en base al análisis real, en base a la experiencia vivida en las comunidades campesinas, hace de que en realidad nos opongamos al tema de lo que es el ALCA. Esas experiencias como en el caso concreto de Intirraymi, en el departamento de Oruro, donde se explota buena cantidad de minerales como el oro, dejando un hoyo ahí, como recuerdo del recurso natural que existía en el sector, y viendo los resultados que hemos tenido hacia delante y haciendo el análisis correspondiente, si eran positivos o negativos; pero desde todo punto de vista para nosotros negativo, porque no ha tenido un factor multiplicador, no ha tenido una respuesta real frente a los grandes problemas que atraviesa el sector.
Un departamento eminentemente minero que ha dado todo de sí en la época del estaño, pero actualmente mal llamado un campamento minero, justamente por cometer esta clase de atrocidades de entrega total a nuestros vecinos de nuestros recursos naturales. En base a las experiencias últimas que han ocurrido con el tema del agua, con el tema de la demanda y de la venta, a título de seguridad jurídica, cuando se comprometen a hacer una serie de inversiones en este país, concretamente en el departamento de Cochabamba, y no se las hacen, es más tengan que acudir a tribunales internacionales para que nuestro país más bien tenga que pagar alguna sanción.
Esas experiencias hacen decir a los compañeros campesinos a que no, por favor le digo a los presentes, no volvamos a cometer esa política entrevista que siempre hemos estado practicando, al final sin saber lo que en realidad queremos y solamente velando intereses de algunas personas que se quieren enriquecer a costa de la ingenuidad y de la inseguridad de nuestro país.
Por eso, nosotros preocupados, hemos decidido asistir a todos los eventos para hacer conocer la voz..., la voz de ese pueblo que está preocupado frente a lo que pudiera suceder hacia delante.
Seguro estoy y quiero decir en este momento, hemos hecho ese análisis, muchos de los señores presentes acá, que no deben conocer, - como alguien lo ha mencionado en el documento en borrador o de las reglas del juego como se estaría dando - para acceder, y bajo qué condiciones tendremos que acceder a este mal llamado beneficio que se haría en adelante, cuando en realidad la sociedad civil no ha participado en la elaboración, no ha participado por lo menos en decir esta puede ser una salida o esto es lo que queremos, porque las condiciones que se nos dan a partir de los Estados Unidos realmente son venenosas y hasta..., hasta para la muerte de nuestros compañeros campesinos.
Cuando se elaboran políticas que no se enmarcan en la realidad de este país -en el tema concretamente de la coca- cuando hay la capacidad de industrializar, tengamos que buscar mercados, cuando el mercado está acá y la exigencia debería ser acá, deberíamos comenzar por la casa y en base a esas necesidades creemos que podemos pensar en exportación.
Así lo hemos analizado, y bien, concretamente en el tema de la quinua, cuando deberíamos exigir que en nuestras escuelas puedan consumir nuestros alumnos la quinua, y creo que no va alcanzar siquiera este mercado, - como el tema de la coca -, con el yogurt y con la leche, que deberían consumir primero..., primero deberían consumir los bolivianos, nuestra gente que está desnutrida y luego, recién pensar en la exportación.
¿Así creemos que vamos a llegar realmente al campo de la justicia?. Y pensar en lo que realmente pudiera ser la formación de nuestros profesionales, teniendo universidades donde realmente se hace la calidad de educación exportada, cuándo en realidad el capital humano que tenemos en el país no está adecuado, es como cargarle a un -con un ejemplo bien claro- a un carro de 120 quintales, cargarle 500 quintales.
Cuando el alumno está esperando la enseñanza del catedrático, está pensando primero en su hogar, en ¿qué cosa va a haber de comer? ¿qué va a pasar? ¿su mamá o su papá van a pelear por el problema de la falta de recursos económicos? ¿Cómo podemos pensar en esas cosas?
Primero, creo que alguien lo ha dicho, hay que capacitar y hay que capacitarnos para tener el mismo grado de competitividad frente a lo que realmente estarían planteando los otros países.
¿Acaso no nos hemos preguntado que no estamos en igualdad de condiciones con estos países, cuando en los Estados Unidos todavía se maneja el subsidio?, se subsidia algunos productos, y a nivel del sector campesino, creemos que nosotros no estamos preparados para eso, no estamos preparados para competir contra estos monstruos porque al final están pagados, están subsidiados, y por lo tanto, nuestros productos creo que no van a llegar en las mismas condiciones, a competir en el mercado latinoamericano o en el mercado de los 34 países.
El ejemplo de la NAFTA, en México, los problemas internos que han tenido en relación a la mal llamada seguridad jurídica, hace que pensemos y pues analicemos entre organizaciones como el caso nuestro, y las otras que hay en el país, empecemos a discutir de verdad para que realmente salgan convenios que vayan a beneficiar a las grandes mayorías, que solucionen los problemas en las comunidades campesinas.
Por eso, la Confederación de Campesinos de Bolivia, mientras no haya este escenario de discusión, mientras no haya el escenario de participación, vamos a estar en contra del ALCA, vamos a estar en contra de este convenio mal llamado ALCA, porque para nosotros es explotación y esclavitud y darle más a los ricos y menos oportunidad a los pobres.
La Confederación de Campesinos de Bolivia, nuevamente, va a estar en los escenarios donde así nos inviten y quiero hacer público el agradecimiento por habernos invitado, darnos esta oportunidad y vernos así como bolivianos, y creemos que tenemos la capacidad también como para plantear y para hacer conocer nuestra protesta y propuesta al mismo tiempo.
Por eso, en unas de las preguntas nos indican:
¿Qué implicaciones tendría para su incorporación al ALCA?
- Para nosotros, migración campo - ciudad, porque se les abre las oportunidades de inversión en este país.
¿Qué ventajas y desventajas tendría para el sector al que representamos?
- Justamente es ésta, la desorganización de que nuestros compañeros vengan a las ciudades a ser maltratados, a ser realmente..., maltratados en la condiciones, como se ha hecho hasta estos momentos, sin respetar los derechos humanos . Y:
¿Qué hacer frente al ALCA, para oponerse?
- Una de las cosas, la no asistencia a las distintas reuniones a las que llaman y nosotros a partir de nuestra organización, una resistencia total, porque quiero indicarles en este momento que no solamente Bolivia se está oponiendo. Esto se ha hecho un gran movimiento, el último referéndum del Brasil -han debido escuchar, seguramente están informados-, realmente ha dado un contundente "No al ALCA", y nosotros nos vamos a sumar, mientras los escenarios y las condiciones no se den.
Por eso, en este momento, nos hacemos presente para hacer conocer esta nuestra voz.
Nada más..., Gracias.
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DEMANDAR CON VEHEMENCIA LA ELIMINACIÓN DE SUBSIDIOS EN EL ALCA ES UN ELEMENTO FUNDAMENTAL
Ing. Julio Kempff Suárez
GERENTE GENERAL
FEDERACION DE EMPRESARIOS PRIVADOS DE SANTA CRUZ - FEPSC
Inicialmente un saludo afectuoso al señor Ministro de Comercio Exterior e Inversión, al Presidente del IBCE y de CADEX, a nuestro moderador, a los gerentes de ambas instituciones y, naturalmente, al grupo de distinguidos panelistas que hoy están en esta Mesa Redonda.
Luego de conocer la ubicación que me tocaba para participar de esta Mesa Redonda, me pareció que no era oportuno elaborar un trabajo para leerlo porque entendí de que buena parte de los conceptos, sino la totalidad de los que yo pude haber escrito, iban a ser dichos acá y, consiguientemente, opté por hacer algunos comentarios sobre el desarrollo que se ha venido dando hasta hoy en el entendido de que evidentemente, a la luz de la diversidad de expresiones que se han escuchado, ya se presentan temas que son polémicos y que contraponen criterios, que analizados en el ámbito empresarial estrictamente, pues, no tienen tanta connotación.
Nos da la impresión a los empresarios, en términos generales, de que este proceso que nos está llevando hacia el ALCA, es definitivamente un proceso irreversible. Me recuerda mucho algunas expresiones de gente que posiblemente no conozcan a fondo estos procesos de integración y de modernidad que cuestionan, (han cuestionado, incluso, los procesos de globalización), como dando a entender de que algún país podría tener la libertad de decir "yo no me inscribo en esta globalización, doy un paso atrás o al costado y me aíslo". Eso no es posible en esta época, todos los países tenemos que caminar en función a las tendencias mundiales que se están dando, y esas tendencias, precisamente, están encaminadas hacia la integración.
Ver el mapa mundial hoy día nos muestra procesos de integración absolutamente consolidados en el resto del mundo, y quizás recién es cierre, aunque con algunos avances importantes en nuestro continente. Ese es el caso de la Comunidad Andina, MERCOSUR, y hoy este proyecto es mucho mayor, que junto con la NAFTA, van a consolidar posiblemente el libre mercado más grande de toda la orbe.
Nosotros hemos estado escuchando los planteamientos, las argumentaciones que se ha venido dando y, evidentemente, hay algunos elementos que nos hacen pensar que la inserción de Bolivia en el ALCA va a ser menos traumática de lo que inicialmente uno puede suponer por las características de ser un país muy pequeño.
El hecho de que hasta hoy y desde hace ya 15 o 17 años hayamos estado manejándonos con aranceles relativamente bajos, nos hace ver de que llegar a una zona de libre comercio con la desaparición total de aranceles entre todos los países en esta región, no va a ser un cambio tan sustancial para nuestro país. Alguien decía de que Bolivia, posiblemente, es uno de los países que tiene una de las economías más abierta de Latinoamérica e incluso en el mundo.
Esto nos lleva a pensar, -y eso que no estoy haciendo mención al contrabando que prácticamente equivale a haber funcionado por mucho tiempo con aranceles cero-, equivale a decir de que para Bolivia bajar aranceles de 10%, aranceles 5%, a un arancel 0%, no es una cosa que debe preocuparnos en extremo, salvo los casos específicos de los acuerdos que hoy están vigentes con la Comunidad Andina que sí son aranceles preferenciales que nos dan una gran protección para una gama importante de productos y que tras su eliminación, tras su desaparición, sin duda van a afectar muy fuertemente, especialmente a estos productos estrellas nacionales y especialmente regionales que son los vinculados con el sector de la soya.
En todo caso, a la luz de esta realidad que es el ALCA, de aquí a 3 años, lo que nos corresponde a los bolivianos es saber negociar. Y saber negociar a mi criterio significa unir esfuerzos, no puede estar el Gobierno solo definiendo estrategias de negociación, tiene que acercarse al sector privado, tiene que acercarse a la sociedad civil organizada, hacer reuniones, hacer foros de esta naturaleza, conocer las preocupaciones de cada uno de los sectores y de ese conjunto de opiniones y de planteamientos a lo mejor sacar posiciones que puedan llevar el sentimiento y la representatividad del conjunto de los bolivianos.
Yo lo he escuchado con atención al representante de los campesinos de Bolivia, y tienen razón en muchos elementos, tiene preocupaciones que no precisamente tenemos que develárselas dándole argumentos que le demuestren a él y a otros sectores que este es un proceso irreversible al que tenemos que caminar, porque quedarnos aislados del ALCA va a equivaler a quedarse aislados de todas las posibilidades de comercio internacional, de todas las posibilidades de nuevas inversiones que vengan a reactivar la economía de nuestro país.
El elemento centralísimo que deben acompañar a estos procesos de negociación son los referidos a la necesidad de que nuestro país alcance niveles de competitividad importante. Hasta hace poco, la competitividad no pasaba de ser un slogan, un discurso en nuestro país, por suerte en el Gobierno anterior, más que esbozarse se lanzó una propuesta de un sistema de productividad y competitividad que tiene precisamente el propósito central de preparar a los diversos agentes y sectores económicos hacia este desafío. Ojalá que el actual Gobierno, pueda retomar ese esfuerzo inicial y además impulsarlo con mayores bríos.
He tomado conocimiento, lamentablemente, de que en el Ministerio de Comercio Exterior e Inversión hay funcionarios de rango medio que están observando toda esta propuesta del anterior Gobierno como un pequeño feudo que no responden quizás a las líneas ni a las políticas actuales y ese me parece un error, porque fue un esfuerzo muy grande que fue muy bien recibido en el ámbito empresarial y que debe tener continuidad para que los productores nacionales en el sector productivo alcancen esos niveles de competitividad que nos podrían permitir llegar al ALCA con posibilidades ciertas.
Esos son temas centralísimos, como lo son la necesidad de diversificación, nosotros tenemos una muy reducida gama de productos que hemos logrado insertarlos en el mercado internacional. Hoy no se trata sólo del riesgo en el ALCA de que nuestros pequeños mercados internos sean perforados, avasallados, -si cabe el término-, por las "megas empresas" latinoamericanas, americanas en general, que van a mirar nuestro mercado, aunque pequeño, pero que van a intentar entrar. El riesgo mayor para nosotros es perder los propios mercados que hemos conseguido con mucho esfuerzo,- y además de eso, tenemos que hacer un esfuerzo mayor para diversificar nuestra producción, darle mayor valor agregado y poder entrar a esos inmensos mercados que se nos abren que son difíciles de alcanzar, pero que con niveles de competitividad apropiados se pueden lograr.
Y cuando uno habla de competitividad, a veces se confunde el concepto y se atribuye exclusivamente a la empresa el que sea o no competitivo. Ese es un error imperdonable, las empresas son competitivas en la medida que los países le ofrecen ámbitos, niveles de competitividad. Nosotros aquí tenemos limitaciones inmensas en cuanto a infraestructura vial, en cuanto a tarifas de servicios ferroviarios, energéticos, la inseguridad jurídica propia, las limitaciones de financiamiento. Todos esos elementos hacen a la competitividad y esos elementos, no los va a resolver sólo el sector empresarial, tiene que ser una conjunción de esfuerzos entre el Estado, Gobierno y nosotros. Yo creo que superados esos elementos, podríamos mirar el ALCA, no con tanto pesimismo sino quizás con mayor optimismo, porque tendríamos ahí mercados muy grandes que nos permitirían mirar opciones mayores y más interesantes.
El tema que preocupa al sector agropecuario, es un tema que nos preocupa a todos, es el tema de los subsidios. Los subsidios, a mi criterio, si no son eliminados especialmente por los grandes países del Norte, virtualmente, están cortando de raíz la esencia de un libre mercado que es el que se plantea en este caso. No es concebible que los países ricos que pueden subsidiar hagan una competencia tan desleal a los países pobres que no tenemos condiciones de subsidio. Entonces, la eliminación de los subsidios es el compromiso que tenemos que arrancarle a los países del Norte. Eliminar los subsidios es esencial, y para ello, entiendo yo..., creo yo..., de que Bolivia debe negociar en bloque con los países del área. Trabajar con los países de la Comunidad Andina y con el propio MERCOSUR y demandar con vehemencia la eliminación de subsidios en el ALCA es un elemento fundamental.
En definitiva, a criterio, creo yo, de todos los empresarios de Santa Cruz, el ALCA, si alcanza niveles de equidad y de justicia para el conjunto de los países, puede resultar exitoso para el nuestro.
Gracias…
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EL ALCA LESIONA INTERESES LEGÍTIMOS DE NUESTROS PAÍSES
Sr. Robert Schock
SINDICATO DE TRABAJADORES DE LA PRENSA DE SANTA CRUZ - STPSC
Es un interés estratégico el que tiene los Estados Unidos por hacer aprobar el ALCA en enero del año 2005 imponiendo un calendario de plazos tan terminantes como apresurados lo que está provocando un crecimiento de la resistencia popular frente al ALCA.
El escenario en que todo esto ocurre, incluye la más profunda y espantosa crisis económica, social y política en América Latina y de Bolivia en particular. La seria crisis económica en Estados Unidos y en especial, la forma guerrerista y de acción unilateral que asume la hegemonía norteamericana, le permite dividir al mundo con arrogancia imperial en dos únicos grupos. los amigos incondicionales, en un extremo en el que creo que estamos, y el resto del mundo en el otro.
La posición del gobierno de Estados Unidos sobre el ALCA, se ha movido en el último año entre la premura por hacer aprobar su proyecto de recolonización, la aprobación de un fast-track limitado y una indetenible escalada proteccionista que devalúa la retórica discursiva del libre comercio con ganancias para todos.
El énfasis en imponer a marcha forzada el ALCA y las declaraciones arrogantes asegurando que no les inquieta el que algunos países rehusaran ingresar a sus grandes beneficios, no hacen más que ratificar la prisa norteamericana para utilizar a esta región del continente como instrumento para compensar sus grandes déficit comerciales con el resto del mundo, recolonizar la región y uncirla para siempre a su dominación, eliminar de América Latina la competencia de europeos y asiáticos y tener acceso irrestricto a nuestros recursos que ambiciona controlar.
El interés del gobierno de Estados Unidos no es compartir los beneficios de una idílica liberalización comercial en el ALCA, sino penetrar los mercados latinoamericanos arrasando con los productores nacionales para compensar su gigantesco y creciente déficit comercial que en el 2001 alcanzó 346 mil millones de dólares.
El interés del gobierno de Estados Unidos no es compartir los supuestos beneficios de la libre inversión de capital, sino extraer utilidades para compensar su déficit de cuenta corriente que alcanzó 375 mil millones de dólares el pasado año.
Nuestros países no son vistos como libres y felices socios para acompañarlos en la alegre apertura de mercados, sino como instrumentos para conjurar la incertidumbre y el temor ante el presente y el futuro económico de Estados Unidos. Un presente que solo en el último año registra pérdidas en el mercado de valores por más de 2,5 millones de millones de dólares, numerosas quiebras salpicadas de escándalos de corrupción en gigantescas empresas hasta ayer consideradas joyas de la "magia del mercado", un alto nivel de desempleo, la pérdida de confianza de los consumidores y el regreso a una espiral de déficit fiscales en medio de la fiebre belicista que alimenta un gasto militar desenfrenado.
América Latina y el Caribe no es el socio que en igualdad de condiciones -como dice la propaganda del Departamento de Estado- fortalece y apoya su democracia con el libre comercio, sino que es la región donde el apetito del imperio se excita con los mercados por controlar, las esferas de inversión de capital por dominar, las empresas públicas por privatizar, los lucrativos sectores de servicios por someter y la barata fuerza de trabajo por explotar. Es la región donde hay petróleo, agua, biodiversidad y espacio geoestratégico para ampliar su red de bases militares.
Estas son las verdaderas razones para explicar la prisa estadounidense por encerrar a América Latina en la jaula del ALCA.
En los últimos meses la posición norteamericana ha Incorporado un nuevo ingrediente: una oleada proteccionista por encima de lo habitual, que sin embargo, coexiste con la retórica de la apertura comercial y muestra el abismo entre el discurso engañoso y los intereses reales.
Al elevar los aranceles en 30% al acero importado y destinar 180.000 millones de dólares para subsidiar producciones agrícolas no competitivas, el campeón del discurso del libre comercio exhibe el valor exacto de su discurso, esto es, fuegos artificiales para la propaganda y en lo sustantivo la aplicación férrea de un proteccionismo selectivo que se vale de un sofisticado arsenal de barreras no arancelarias, legislación anti-dumping, subsidios abiertos y encubiertos, normas técnicas, fitosanitarias y muchas otras.
Sólo los muy ingenuos, los muy tontos y en especial, los muy cínicos, podrán seguir repitiendo el elogio del libre comercio que todo lo resuelve, los periodistas en nuestros espacios de opinión no lo haremos.
¿Cómo ocultar que hay más pobres ahora en Bolivia en magnitud absoluta y en porcentaje de la población total que en 1985 cuando el neoliberalismo debutaba en el país?
¿Cómo ocultar que bajo políticas neoliberales en Bolivia las desigualdades e injusticia en la distribución social ha crecido?
¿Cómo ocultar que en Argentina con la esmerada aplicación del neoliberalismo y su capacidad de producción de alimentos, veamos niños desnutridos y moribundos en exactas condiciones que en los campos de concentración nazis?
El fracaso del neoliberalismo es inocultable y se evidencia incluso en el cauteloso lenguaje de la CEPAL; cualquier trabajador, campesino, gente del pueblo en Bolivia podría preguntar con elemental sensatez ¿por qué insistir en una política de pésimos resultados?
El ALCA, lo que pretende es precisamente eso: darle a nuestros países más neoliberalismo, pero además, hacerlo irreversible convirtiéndolo en un compromiso jurídico internacional. Lo que se negocia ahora en el ALCA no es más que la codificación de los principios esenciales neoliberales para convertirlos en normativa internacional, siguiendo los peores contenidos de la OMC.
Todas estas críticas y reclamos señalan reales puntos donde el ALCA lesiona intereses legítimos de nuestros países, pero tiene este proyecto muchos otros puntos oscuros de igual o peor significado sobre los cuales se mantiene un sospechoso silencio.
Veamos algunos de ellos:
En cuanto a derechos de los inversionistas es evidente que a estos se les da mayor jerarquía que a los derechos de los pueblos. Se mantiene en los textos del ALCA el derecho de las empresas a demandar a los gobiernos ante instancias fuera de la legislación nacional, a condenar a estos y hacerlos cumplir sus exigencias. Se mantiene la prohibición de cualquier control sobre el movimiento de capital, incluidos los capitales especulativos de corto plazo. Se mantienen los llamados "requisitos de desempeño" que no es otra cosa que un Código de prohibiciones dictado por las empresas privadas para maniatar a los estados hasta asegurar su total irrelevancia.
En el tema de servicios se pretende considerar todos los servicios -educación, salud, pensiones y jubilaciones, vivienda, seguridad, etc.- como mercancías y someterlos a una lógica de competencia comercial en la que arrasarían las empresas de servicios norteamericanas y recibirían servicios los que puedan pagarlos.
En el tema de agricultura, es obvio que Estados Unidos pretende penetrar en los mercados regionales sin levantar el proteccionismo del suyo, provocar la ruina de campesinos y estimular una competencia entre los países que, sin mecanismos de coordinación de políticas agropecuarias, conduzca a minar la integración regional.
En la propiedad intelectual, el ALCA mantiene su pretensión de hacer privado lo que debe ser público y adjudicarse incluso la invención de la vida convirtiendo en monopolio privado -este es bueno y deseable, pues el malo y perverso es el monopolio estatal- el uso de plantas y otras formas de vida. Se pretende, en suma, llegar más lejos que las reglas del Acuerdo TRIPs de la OMC y ampliar, más aún, la protección de las patentes para satisfacción de las grandes transnacionales farmacéuticas.
En cuanto a medio ambiente y recursos naturales el ALCA impulsa la radicación de transnacionales dedicadas a la exportación con uso intensivo de energía y recursos naturales, tratando al medio ambiente como una mercancía.
En los textos del ALCA sigue sin respuesta el
gran problema del desempleo, la caída del salario real, la informalización y
precarización del trabajo que la política neoliberal ha exacerbado. Por el
contrario, la insistencia en un neoliberalismo aún más denso con su libre
comercio en vez de justo comercio y capital de libre movimiento en vez de
capital con regulación
social, asegura más desempleo y precarización.
En los textos del ALCA sigue repitiéndose la inviolable libertad de movimiento de las mercancías y el capital, mientras que la política migratoria norteamericana se hace cada vez más xenófoba y restrictiva del movimiento de la fuerza de trabajo.
Los textos en negociación del ALCA ignoran la situación de la mujer colocada en un peldaño aún inferior en cuanto a empleo y recibiendo el impacto multiplicado de las políticas de libre comercio e inversión de capital. Nada hay en estos textos que aseguren a las mujeres la protección de sus derechos laborales, civiles, reproductivos, sexuales y humanos.
Nada hay tampoco para proteger los derechos de los pueblos indígenas sobre los que el neoliberalismo ha agregado una nueva dosis de explotación y exclusión por encima de las que padecen desde hace más de 500 años.
Todo lo anterior y aún más contienen los textos del ALCA que merecen ser criticados y rechazados.
En ellos aparece con claridad el carácter anexionista, colonialista e imperialista de esta propuesta norteamericana para retroceder.
Frente al proyecto anexionista ¿qué hacer entonces?, sería la pregunta obvia.
"Matar al tigre y no asustarse con el cuero".
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SUGERIMOS UNA NEGOCIACIÓN INTELIGENTE, PAUSADA, BIEN PENSADA, UNA PARTICIPACIÓN REFLEXIVA
Quiero en primera instancia, felicitar la iniciativa de convocar a esta Mesa Redonda la que nos permite intercambiar puntos de vistas que de alguna manera contribuirán a sacar algunas conclusiones que sean valiosas para los procesos de negociación y sugerencias que deben ser hechas en este proceso.
Mi participación, más que técnica, va a ser una participación quizás un poco principista, porque los aportes técnicos los están haciendo aquellos que son más técnicos en la materia. Sin embargo, quisiera yo puntualizar el hecho de que, en todas las relaciones humanas, hay procesos como es el proceso de la dependencia a la independencia para llegar a una interdependencia. La interdependencia, se considera el estado maduro de relación humana entre las personas y los pueblos.
En este proceso, en más de una ocasión, nuestro país, como resultado de las tendencias y las corrientes internacionales, ha tenido que saltar de una dependencia total a una interdependencia, y en algunos casos, hemos sido privados del derecho que tienen todos en un proceso de madurez y crecimiento a pasar por la adolescencia, tal es el caso de las normativas bancarias, los procesos de ajuste en el sistema financiero, donde no hemos tenido la oportunidad de asentarnos en un proceso de adolescencia como han tenido otras naciones. De la misma manera, sucede con nuestros procesos de desarrollo.
Después de escuchar las participaciones y de informarme algo sobre el tema, en el material que hemos recibido, aparentemente, por el volumen de participación de Bolivia en este tema del ALCA, la posición o la presión que podemos nosotros ejercer es muy insignificante y lo que tendríamos nosotros que hacer es ser muy prudentes y ser muy maduros y hábiles en los procesos de negociación.
¿Qué quiero decir con esto?, de que hay cosas que nosotros no las podemos detener, porque son tendencias internacionales y son corrientes internacionales, donde vamos a gastar más energía, ¿tratando de detenerlas?. Cuando podríamos utilizar esa energía creativa, tratando de levantar nuestra talla, nuestros índices de competitividad interno y de crecimiento. Las condiciones para esto no son las mejores .
Si analizamos por un momento algunas, solamente algunos factores que he anotado aquí, dos países como Colombia y Venezuela significan el 75% del excedente comercial que tenemos, con solo 8 países de los 34 participantes, Bolivia presenta un déficit con 18 países del ALCA, con los restantes ni siquiera tenemos intercambio comercial.
No podemos oponernos a las negociaciones que se están dando a objeto de constituir el ALCA, pero sugerimos una negociación inteligente, pausada, bien pensada, una participación, reflexiva, medida con participación de todos los sectores del país. Sectores civiles, fuerzas vivas productivas, están involucrados y con estudios serios, producto de la participación de todos los sectores, tal como nos está dando ejemplo Brasil; obviamente, guardando las diferencias en la forma en que está participando en el tema.
No debemos meternos en una negociación de este tipo, sin saber qué buscamos, sin tener una visión clara como país de qué es lo que queremos lograr. El peligro de meternos en una negociación para luego estar pidiendo tiempo, para recién prepararnos porque no somos competitivos, para recién realizar consultas porque no estabamos listos y así el tiempo sigue pasando, y los que pagan las consecuencias son los más marginados y desamparados, trayendo un costo social enorme para la nación.
Queremos aprender de nuestros errores y fracasos del pasado, la mayoría de los acuerdos que suscribió Bolivia, no han dado resultados positivos por un problema básico que tiene que ver directamente con el tema competitividad. En este sentido, se debe hacer un esfuerzo conjunto entre el sector privado y el gobierno para realizar un esfuerzo coordinado y bien diseñado de levantar nuestra competitividad.
Bolivia, debe establecer a la brevedad posible, una real, verdadera y efectiva estrategia nacional de competitividad. El Comité que ya fue creado para la competitividad debe funcionar, esta estrategia deberá necesariamente considerar el desarrollo de una promoción selectiva de exportaciones y una sustitución selectiva de importaciones. Es importante valorar también, el mercado interno y más aún que está, esté amenazado como producto de los acuerdos que involucra la negociación que se está dando al formar el ALCA.
Particularmente, esta es una convicción, el mayor problema de nuestros países en América Latina, no tiene que ver precisamente con el desarrollo, el potencial económico de América Latina, sino con nuestra capacidad moral de administrar los recursos que tenemos en el continente. El déficit moral en nuestro continente es el ingrediente más definitivo en la falta de nuestro desarrollo económico. El paternalismo con el cual nos hemos desenvuelto, problemas de contrabando, problemas de corrupción, problemas de corrupción en la justicia y la inseguridad jurídica que esto causa. Nuestro concepto de justicia social que no siempre puede coexistir con los de equidad social y otras series de problemas son los que causan la falta de desarrollo en América Latina.
Necesitamos una política de Estado y queremos sugerirla, respecto al desarrollo humano, que va más allá de simplemente una reforma educativa. Necesitamos concientizar a la Nación sobre la importancia que tienen ciertos principios y valores, que nos equipen para competir, no puede haber excelencia sin personas excelentes, manos excelentes. No puede haber integridad sin la participación y el cambio de mentalidad de los participantes. No puede haber responsabilidad sino hay una valoración cabal del capital humano.
Necesitamos que haya desarrollo dentro de un marco de dignidad y de protección de nuestros recursos humanos que son los más valiosos. Necesitamos levantar la calidad de vida de nuestros pueblos, necesitamos levantar la talla de nuestras manos que participarán en la competitividad.
Necesitamos mejorar su carácter, necesitamos fortalecer la familia, necesitamos proporcionar condiciones y oportunidades de desarrollo y entonces así, tendremos hombres competitivos y sociedades competitivas. Este es un aporte principista como representante de los Medios Privados de Comunicación.
Gracias.
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LA COMPETITIVIDAD PASA POR CALIFICAR RECURSOS HUMANOS
Primero, vamos a saludar al Sr. Ministro de Relaciones Exteriores y Culto que acaba de llegar, también al Ministro de Comercio Exterior, al Presidente de CADEX, moderadores y demás participantes.
En tal modo, discutiendo un problema álgido, grave, complicado, y en ese problema todos coincidimos, que hay una serie de ventajas y desventajas de participación. Dentro de las ventajas a las que más se hacen referencia es la apertura de un gran mercado al cual podríamos tener acceso frente a una falencia tradicional de pequeñez de mercado para la economía nacional. Pero también estamos coincidiendo de que participar en ese mercado significa una dura competencia y una alta competitividad.
En este aspecto, yo quiero distinguir dos cosas respecto a competitividad. No es problema de competitividad la subvención, o sea el hecho de que se subvencione un producto o no, ese no es el problema, ese es otro problema. La competitividad es la posibilidad en igualdad de condiciones de lograrse un mercado, de asegurarse y de asentarse. Si hay condiciones externas que no creen ese fenómeno, deberá ser denunciado oportunamente.
En consecuencia, esta falta de competitividad teórica así creada por un fenómeno externo que no tiene nada que ver con la competitividad, tendrá que ser un elemento de denuncia permanente de cualquier mecanismo que quisiéramos crear de integración, ese es el primer aspecto.
El segundo aspecto, es que tampoco es problema de competitividad, la inestabilidad de la política económica o de la economía de nuestros países vecinos. El hecho, por ejemplo, de que en la Argentina se devalúe el peso argentino en un 400 por ciento y cree una situación extrema en desmedro de la producción nacional, no es un problema de competitividad y deberá ser, en el futuro, en toda negociación y en todo acuerdo, si es que hacemos alguno, un tema de denuncia permanente porque esas políticas que nos afectan a nosotros profundamente, no tenemos condiciones económicas de solventarlas.
No podemos solventar una política económica como la que está afectando a la Argentina, como la que afecta al Brasil y que repercute profundamente en nuestra producción nacional. A veces, yo he dicho que cuando creamos, por ejemplo, ocupación para paliar esta situación de crisis que vive el país, esa ocupación se traslada en términos de ingreso por un tubo automáticamente a la economía brasilera y a la economía argentina, porque estamos generando ingresos para gente que va a empezar a demandar producción argentina y producción brasilera mucho más barata, artificialmente, como consecuencia de la política económica de esos países.
Entonces, parece un contrasentido que gastemos nuestros cuatro reales tratando de generar economía nacional para que por un tubo se transfiera automáticamente eso a otros países. Esos son dos elementos básicos que habrá que considerar y eso no es un problema raro en las economías de nuestros países, es un problema frecuente. Entonces tendremos que crear en la medida en que integramos estos procesos, mecanismos de denuncia, mecanismos de solución y fondos de solución a esos problemas.
Evidentemente, no vamos a poder competir con una producción subvencionada y tampoco vamos a poder competir con una economía alterada, en la cual una devaluación del 400 por ciento va afectar profundamente nuestra producción interna. Ese es un aspecto que debemos tener muy claro e ir eliminándolo, crear los mecanismos que pensemos sobre ello.
El otro tema, el de la competitividad propiamente dicha, guarda relación con la capacidad de nuestro propio recurso humano para ser creativos, para aplicar las técnicas de administración, para aplicar la tecnología vigente, para estar actualizado en la ciencia, etcétera. Ese es otro problema, y en ese otro problema también tenemos que reconocer que hay un mundo grande de distancia entre los países más desarrollados y los nuestros. Tenemos que reconocer que a nivel de universidades, nuestra universidad, -la que más conozco-, la universidad pública nacional, hay una distancia grande, hay un atraso en cuanto a tecnología, hay un atraso en cuanto a ciencia y tenemos limitaciones graves y severas en desarrollar los recursos humanos que deberíamos desarrollar, para ser creativos, para crear esta competitividad, para enfrentar un problema crítico, al que varios han hecho mención, el de la extrema pobreza que vive el país.
Es decir, hay un 50% de la población pobre y no hemos ideado absolutamente nada para generar un proceso de transformación de esa situación. Nuestra universidad no está proponiendo soluciones, nuestros profesionales no están en ese campo, estamos lejos y sin embargo, la ciencia y la tecnología van creciendo a un ritmo increíble y nosotros nos vamos quedando atrás y en ese sentido, esta posibilidad de competitividad pasa por calificar recursos humanos, pasa por invertir en recursos humanos y la política, no solamente del país, sino en general, la política de toda América Latina y en especial de los organismos financieros y la política norteamericana, ha sido con frecuencia contraria a este proceso fuerte de consolidación de un recurso natural valioso, de un recurso humano valioso, para el desarrollo del país.
Creo que eso es importante para nosotros y deberían ser los temas de discusión, no podemos seguir, en un esquema de economía atrasada, porque están atrasados nuestros recursos humanos, porque está atrasada nuestra universidad que forma recursos humanos, etcétera. Creo que será una búsqueda permanente de ir acercándonos, hacia una modernidad en todo campo y evidentemente, dentro de ese accionar, preocupa, sobre todo, el problema de la gran mayoría nacional que no vislumbra soluciones a sus problemas de pobreza y que no vislumbra soluciones a sus problemas de pobreza, no porque no haya una capacidad de hacer, sino porque no tenemos la imaginación de crear los instrumentos que permitan a esta gente hacer y salir de la situación en que se encuentran.
Creo que eso es importante y eso debería ser en mi criterio, las discusiones principales con respecto a este tema de la educación y la capacitación de recursos humanos, sobre todo en lo que se refiera a nuestras necesidades, desde el punto de vista de las universidades.
Muchas Gracias...
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LO QUE TENEMOS QUE HACER ES PREPARARNOS
Muchas gracias...,
Muy buenos días, señores ministros, señor presidente del IBCE y CADEX, señor moderador, señores gerentes, distinguidos invitados…
Como decimos en materia de educación superior, nos guste o no nos guste la globalización, debemos navegar en sus aguas turbulentas, y hay que navegar con dos elementos: una brújula y un ancla. La brújula para no perder el horizonte y el ancla para no perder la identidad.
Bolivia tiene una debilidad estructural que no es solamente económica, que es integral y de posiciones. Se da demasiado valor a lo extranjero, menos preciamos lo nuestro, nos preocupamos más del inversor extranjero que del nacional, dudamos de la calidad de lo nacional, desconfiamos de nuestra capacidad. Esos son elementos que nos ponen en desventaja frente a cualquier situación en el mundo.
Se mencionaba de la formación de profesionales, existen universidades que forman profesionales que son capaces de competir con cualquier profesional del mundo, pero por el hecho de haber sido formados en el país, se les paga menos o se los tiene en condiciones que no deberían estar, siendo que su capacidad efectivamente es a todas luces comprobada.
Entonces ¿qué es lo que está sucediendo?. Esta sucediendo que estamos analizando un tema que se viene como una gran ola, -que aunque no nos guste, pero que se viene de todas maneras, pero que debemos estar preparados-, porque de nada nos sirve hacer huelga, hacer paro, hacer bloqueo, hacer manifestación porque con eso no vamos a detener esa ola y lo que tenemos que hacer es prepararnos precisamente; prepararnos con la nave para poder hacerle frente a esto que es irreversible.
Yo he estado revisando hace poco una excelente publicación del IBCE - CADEX sobre el marco jurídico del comercio exterior de Bolivia, y de verdad es que si hacemos un análisis tenemos muchos elementos que nos indican que ya tenemos áreas de libre comercio. Tenemos una zona de libre comercio con la Comunidad Andina, hay decretos supremos que han ratificado esto de acá, donde se dispone liberación automática del gravamen arancelario, sin necesidad de requerir Resolución del Ministerio de Hacienda, por ejemplo el Decreto 24039, que está citado en el documento del IBCE - CADEX.
Tenemos la zona de libre comercio de Bolivia con el MERCOSUR, el Acuerdo de Complementación Económica 36, donde hasta el año 2005 más del 90% de los productos deben tener un arancel cero, hay un plazo tope para liberalizar el año 2014. Tenemos el Acuerdo de Complementación Económica Bolivia y Chile, que es indefinido, el año 1993, se puso en vigencia, y otro Decreto del año 1997 amplía la nómina de productos. Tenemos el Acuerdo de Complementación Económica de alcance Parcial número 31, entre Bolivia y México, que tiene vigencia a partir de 1995 y en 15 años, se deben liberalizar todos los productos y el Decreto 23933 del año 1994, dispone liberaciones automáticas.
Tenemos el famoso ATPDA del que todo el mundo habla por sus siglas en inglés, y las siglas en español son LPAA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas), donde se dispuso desde el año 1991 y se ha vuelto a ratificar la liberación arancelaria de más o menos 6 mil ítems. Tenemos el sistema generalizado de preferencias con Canadá; entonces, resulta que tenemos un comercio exterior súper liberalizado y nos estamos ahora asustando por el ALCA.
Yo reitero, -no lo digo institucionalmente-, no es particularmente de mi agrado un esquema del ALCA que es como un monstruo que se nos viene, como una gran ola que no sé si nos va a terminar de deshacer o no; pero están corriendo los plazos, o sea, tenemos intereses demasiado grandes, intereses que trascienden todo lo que son nuestras fronteras, decisiones que se van tomando y debemos utilizar, - pienso -, algunos mecanismos que nos proporcionan los acuerdos, específicamente el Acuerdo de las Américas en Miami, el año 1994, que estableció: primero, que las decisiones del ALCA iban a ser por consenso;
Segundo, iba a reinar el principio de transparencia en todas las negociaciones; Tercero, el ALCA debe tener una coherencia con la OMC, con la Organización Mundial del Comercio, todas las directrices y principios deben estar en el marco de la OMC; Cuarto, hay un compromiso único de todos los países que van a conformar el ALCA, de someterse a los principios y normas que se establezcan.
Por otro lado, hay un principio donde se admite la coexistencia con otros acuerdos de integración. Habrá que ver si el ALCA no se los va absorber a todos o si se mantendrán los acuerdos que se han mencionado. Y finalmente, hay uno que se pone siempre, yo no se si es un poco como el principio de Trato a la Nación Menos Favorecida, que se va a prestar atención particular a las economías más pequeñas.
Entonces, yo pienso que es necesario, primero, enfrentar este tema porque el 2005 llega de manera inexorable; esto primero quiere decir establecer mecanismos en Bolivia, acuerdos que nos permitan iniciar procesos de competitividad, ya hay las primeras bases, se ha estado trabajando a nivel del gobierno, pero que necesitamos que esto vaya avanzando mucho más rápido para apoyar a las empresas; Segundo, disponer de condiciones apropiadas de desarrollo empresarial que les permitan a las empresas nacionales que puedan tener las suficientes fortalezas como para enfrentarse a un desafío de un comercio globalizado, ampliado; tercero, generar una capacidad de gestión que son las propias empresas que deben hacerlo, y también en consenso con el gobierno para que tenga una capacidad de gestión desde el punto de vista empresarial pero también desde el punto de vista de su inserción en el comercio internacional, en el marco, obviamente, de todos aquellos acuerdos que le permitan a las empresas poder ser, en primer punto, competitivas y finalmente, establecer sistemas de apoyo productivo, ya que si bien es cierto que los desafíos deben asumirlos por responsabilidad del sector empresarial, pero necesita esas condiciones y también necesita de un apoyo con sistemas que valoren esa producción nacional.
Solo para terminar, yo hacía un poco mención a lo que reclamaba la Confederación Agropecuaria Nacional, a lo que reclamaban los campesinos, en fin…., creo que todos están de acuerdo, el Sindicato de la Prensa…, en que nosotros mismos como país, estamos con elementos de debilidad estructural porque no estamos siendo conscientes de valorar lo nuestro, no estamos siendo conscientes de que es necesario pensar primero en casa y después en los demás, y si bien es cierto, que esa gran ola que se nos viene, que es el ALCA, nos debe encontrar preparados, pero debemos producir y hacer las cosas de manera tal de que nosotros, en casa, podamos hacer esfuerzos conjuntos para salir adelante, sino vamos a naufragar y vamos a perecer en el intento.
Muchas gracias...
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CONCLUSIONES DE LA MESA REDONDA
Quiero agradecer sinceramente la participación de todos los participantes.
Voy a tomar un minuto, no voy a poder listar absolutamente todo lo que se ha dicho en las participaciones de todos, pero básicamente vemos que el ALCA es un proceso que está avanzando, y quedar aislados no es una solución y tenemos que ver de que manera podemos nosotros aprovechar el ingreso.
Es obvio pensar que si nuestros mercados, por ejemplo, el Pacto Andino, entran al ALCA, eso nos va a afectar más y Bolivia, como ya ha sido dicho, por muchos de ustedes, está abierto hace mucho tiempo; no es cuestión de aranceles, como dijo el Ing. Barriga, sino es una cuestión de acceso a mercado. Debemos prepararnos en serio, debemos trabajar mucho en el tema de la competitividad. Varios de ustedes mencionaron el Sistema Boliviano de Productividad y Competitividad como algo fundamental donde tienen que trabajar los empresarios.
Aquí, tomando la opinión del Ministro Virreira, creo que hacer una evaluación de la situación competitiva del país sin consultores es imposible pero ahora hay que seguir firmando acuerdos de competitividad como los que se firmaron y hacerles seguimiento para seguir trabajando con las empresas y los empresarios.
Existe oportunidad dentro del ALCA, tanto en el tema de acceso a mercados como en el tema de la eliminación de subsidios agrícolas; si es que esos dos temas son tomados con sinceridad, con fortaleza por todos los países que producen productos agrícolas sin subsidios, creemos que puede haber oportunidad para el desarrollo de estos países.
Temas importantes que debemos tomar es que esto debe beneficiar absolutamente a todos los participantes, y sin exclusiones, se debe hacer el análisis técnico económico con un análisis ético social de tal manera de que se tiene que tomar en cuenta la economía al servicio del individuo y sin exclusiones, donde se beneficien y participen todos los sectores de la población incluyendo al sector campesino indígena que aquí ha tenido una participación muy importante.
Otros temas que tienen que ir paralelo al ALCA pero que no tienen que ver con este debate, pero que son de importancia tomar en cuenta, son los temas de corrupción, el tema de tener un sistema económico parcial para los poderosos, trabajar mucho en el mercado interno porque hay mucho potencial en el mercado interno que eso va a hacer que nuestras empresas ganen más competitividad para poder exportar, y eso parte del tema de valorar lo nuestro, como principio, y trabajar para apoyar a los empresarios nacionales.
Aquí varios opinaron que damos mucho a los empresarios extranjeros, cuando los nacionales son los que tienen un compromiso mucho más grande en el país; debe haber una política de estado que trabaje para la base productiva de Bolivia donde trabajemos en base a mercados y productos que puedan ser hechos en forma competitiva, con sistemas de apoyo al sector productivo.
Hablaron de una Comisión del ALCA: yo creo que encuentros y mesas de debate como ésta pueden ayudar para que, a nivel del gobierno, tiene que haber un análisis para trabajar en base a una Comisión Nacional del ALCA, y pedir, por supuesto, habilidad de los negociadores y tener una visión clara de qué es lo que nosotros queremos para que en base a eso trabajemos en la participación. El tiempo es muy escaso para poder realmente comentar todos los temas interesantes que han sido dichos en este debate, pero creo que ha sido bastante enriquecedor, como un comienzo.
Yo le cedo la palabra al Canciller de la República, el Lic. Carlos Saavedra Bruno para la clausura de este evento.
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Muy bien señor Ministro, querido Oswaldo: En primer lugar, muchísimas gracias por esta invitación. Creo que es una gran iniciativa que ha tomado el IBCE y la CADEX de comenzar este debate con la sociedad civil.
Queridos amigos todos, algunos que no veía hace tiempo otros que nos seguimos viendo.
Cuando uno viene a un cierre, trata de ver cuales son los temas más importantes para tratar de centrarlos, y en este caso, a la invitación de Oswaldo Barriga, yo tenía que cerrar el evento, pero es muy difícil por que las coincidencias de los temas planteados son enormes; entonces, me sería mucho más fácil ver el resumen que le han pasado a Carlos Kempff hace un momento y simplemente ir repitiendo los puntos más importante donde hay coincidencia, y ese sería mi discurso.
Por que yo veo más coincidencias que divergencias con el Estado, porque las últimas palabras dichas por Raúl Rocha, el cual podría pensarse que hay una diferencia grande, son las que más coincidimos cuando el dice: estamos dispuestos a ir a un debate a fondo sobre este tema, estamos dispuestos a ir a cualquier foro para discutir este tema, y estamos dispuestos a proponer ideas y soluciones. Entendiendo por soluciones, criterios para ver si debemos entrar o no debemos entrar; entonces, el tema real, todo el mundo lo ha dicho de una u otra forma, y mis palabras van a ser simples, de una manera de tratar de resumir, o por lo menos, aclararme algunos conceptos que han vertido algunos de los participantes.
La erradicación con la pobreza no tiene una relación directa con el tema de apertura de mercado, no tiene para mí. El tema de erradicación de la pobreza que han citado algunos es un tema mucho más profundo de decir sí entramos o no entramos en una apertura de mercado con otros países, un poco más amplio de acuerdo a lo que tenemos hoy día, o porque también alguien lo dijo, esto no es que sea una inmensa apertura sino que es un complemento de apertura con aperturas que ya existen. ¿Y quieren un ejemplo completo? Antigua, Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Ecuador, El Salvador, granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Dominicana, San Kitts, San Vicente, Granadina, Santa Lucía, Surinam, Trinidad Tobago, 23 países de los 34, estos son de economías más pequeñas que las nuestras.
Estos, nosotros no tenemos relaciones comerciales, y sin embargo estos también quieren entrar, porque si no quisieran entrar una gran parte de países, puede muy bien EE.UU. presionar al máximo; no lo van a lograr, tampoco, este no es un cheque en blanco que se está dando. Es cierto, hay algunas expresiones en el sentido que EE.UU. quiere este mercado, y de alguna manera va a influir para que esto vaya adelante, eso es cierto; pero no podemos desgarrarnos las vestiduras en ese sentido, es un país muy fuerte y hoy día una hegemonía en el mundo, de cualquier punto de vista, y si seguimos con ese discurso, también nos vamos a equivocar.
Yo no creo en el fin de las ideologías, como dijo un escritor famoso, hoy día ya, pero creo que el tema de la guerra ideológica ha sido perdida, la economía de mercados y la apertura de mercados ha triunfado, entonces, creo que hay elementos que de alguna manera hay que separarlos para ir a un debate en serio, que yo creo debemos hacerlo para ver con claridad ventajas, desventajas y condiciones, si es que pueden imponer los países más pequeños y las economías medianas. ¿Quieren un ejemplo completo?. No va a haber ALCA si definitivamente no hay una política de ir desmantelando el tema de los subsidios agrícolas, fundamentalmente de Estados Unidos y Canadá, por que así lo dijo Bolivia; tal vez nó, pero así lo va decir Brasil y categóricamente Argentina, que son de mi punto de vista con México los países más fuertes de la región, y posiblemente con Chile, dejando, posiblemente de fuera los que si ustedes dicen que quieren o algunos que dicen que quieren, que son Estados Unidos y Canadá, no va a haber. La crisis Argentina es profunda, pero yo creo que también van a salir de aquí a dos años, 5 años, 10 años; y el ALCA es para los próximos 50 años; entonces, tampoco es de acuerdo de decir vamos a ojos cerrados a entrar que va a ser tanta la presión que finalmente vamos a firmar. No es, yo creo que tenemos que ver y también lo han dicho ustedes, y voy a recalcar, creo que no voy a decir nada nuevo porque en lo poco que he estado y el resumen que he leído, hay muchas coincidencias entre el Estado y la sociedad, no es cierto que el Estado y el Gobierno se ha vuelto un fundamentalista en el sentido ALCA, a como de lugar, y nos llaman todos los días y nos presionan para firmar este acuerdo. No es cierto, más conversamos con la comunidad andina,
que lo que conversamos con Estados Unidos y ahí estamos analizando, viendo los pro y los contras, las dificultades, las ventajas y las presiones que pueden haber de un lado y de otro lado.
Lo que queda claro para mí estimado Oswaldo: Que esto es algo que no vamos a poder, a no ser que corramos mucho riesgo, al que no vamos a poder quedar excluidos; entonces, comencemos a agarrar esa oportunidad y comencemos a trabajar en esa oportunidad, y creo que también aquí ya lo han dicho muchos de ustedes, y aquí hay un tema nuevo que es el de la CAO (Cámara Agropecuaria del Oriente), que es el de Juan Armando, tenemos que empezar a estudiar a profundidad el mercado para aumentar la productividad, porque Bolivia tiene muchas aperturas, y no las hemos aprovechado a excepción de la CAN (Comunidad Andina).
Un tema que ya me mortifica, porque ya lo he conocido en los últimos tiempos, con EE.UU.: no hay un mercado de libre comercio, no hay una zona de libre comercio porque no hemos llegado a firmar ningún acuerdo, pero 6.500 productos tenemos hoy día con arancel 0 con EE.UU., nos los dieron libremente no de buenos tipos porque no se trata de eso, hoy no hay buenos tipos en el comercio mundial, todo mundo tratar de sacar una ventaja, están viendo sus sectores sociales sus productores, su sector productivo, esta viendo su sociedad.
Quiere compañero Rocha que le diga quienes son los que más se oponen a los subsidios agrícolas que tanto nos afectan? No son los productores, simplemente, ni los países, son los trabajadores del campo de Francia, de Italia, de España. Hoy día, y creo que se vienen 15 países más del grupo de la ex zona de los países del este, esos son los trabajadores que hacen huelga en la OMC, son los trabajadores que cuando se hace algún evento se oponen a esta apertura para que se perpetúe el beneficio de ellos y para que sigan recibiendo subsidios los trabajadores, los productores del agro.
Entonces, lo que quiero decir con esto, no es que aquí algo se da por que hay una conciencia de ayuda, los más ricos o a los más pobres; es cierto, el mundo se ha vuelto muy complicado, falta de solidaridad inmensa pero ese no es el tema de discusión del ALCA. Vamos a entrar y vamos a tener mercados en la medida que tengamos la posibilidad de negociar.
Yo decía, con EE.UU., 6.500 productos con arancel 0, ¿saben cuanto es toda la partida arancelaria que existe? 7.000; prácticamente tenemos gran parte de un mercado abierto, sin necesidad de llegar a un acuerdo de una zona de libre comercio. ¿Dónde esta el tema? ¿Y dónde no nos van a abrir? ¡En los productos que se llaman sensibles, en los que reclaman los productores no solamente de Santa Cruz y del país! entonces, de mi punto de vista, va a ser muy difícil y lo veo muy difícil concretar el tema del ALCA por que nuestros países, incluyendo Bolivia, su gobierno y el Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, como decía el Ministro Virreira, tampoco van a estar de acuerdo, por más presión que exista, si no entran esos productos en los cuales tenemos la posibilidad hoy de competir. ¿Y quieren un ejemplo que es así? Cuando vine a hablar sobre el tema de Chile yo les había dicho que uno de los temas de un tratado de libre comercio con Chile, tenía que ser en base a productos sensibles, y por lo menos lo que han informado hasta la fecha, y creo que Oswaldo Barriga conoce más que mi persona porque el participó de las negociaciones, Chile ha dicho sí, vamos a entrar en el tema de aceites con claridad, de carne con claridad y posiblemente azúcar, cuando en la reunión con la canciller era casi imposible. Entonces, no hay, hablemos aunque sea de cupos, pero comencemos con algo, Ministra, azúcar también. Esa es la posición del Gobierno que es muy coincidente feliz o infelizmente para algunos, de acuerdo con la posición de parte de la sociedad civil, entendiendo que también aquí no esta toda la sociedad civil.
Bolivia, ha quedado encargado de la presidencia en el ALCA de la sociedad civil lo que significa que es el país encargado de provocar un gran debate sobre este tema, que ya lo ha comenzado la CADEX (Cámara de Exportadores de Santa Cruz), y que en este año próximo Bolivia tiene que profundizarlo con esa sociedad civil para ir a un verdadero debate, que ojalá no se circunscriba solamente al tema del comercio, porque si se circunscribe sólo al tema del comercio, vamos a entrar al ALCA sin ningún problema, y les aseguro que cuando esto se explique correctamente, esto va a ir adelante; el tema es que no podemos ir al comercio, si no lo complementamos con otros elementos que han sido tocados aquí, si no lo complementamos con el tema de la educación.
He leído recientemente un libro sobre el Japón el siglo 18, ya el Japón había dedicado el 40 % de su presupuesto a la educación, porque habían entendido que esa era la base del éxito de todo punto de vista, de abrirse a un occidente, de entrar a mercados etc, etc. No vamos a tener posibilidad, yo estoy seguro, si no entramos al tema del desarrollo tecnológico, y fíjense en aquellos productos que hoy Bolivia podría ser más competitivos o es más competitivo, son donde ha habido más desarrollo tecnológico, genético, o lo que quiera llamarse y hoy día estamos en posibilidad de competir ahí. En aquello que no ha habido, estamos listos y tenemos una gran masa de productores que siguen insistiendo en ese tema.
Entonces, señores, creo que tenemos un gran desafío por delante , todos han citado; (yo entendí las palabras de De Chazal) "No nos conflictuemos demasiado", tal vez un poco diferente a lo que entendió Juan Carlos Virreira, en el sentido de que esto va a salir y tengamos la capacidad de enfrentarlos, va a salir el ALCA, no solo por presión de Estados Unidos, por presión de El Salvador, y les digo por presión de El Salvador porque la última reunión me toco al lado del salvadoreño y conversamos casi las 2 horas, y me dice: Ministro, El Salvador tiene una población de siete millones de habitantes, El Salvador tiene una economía de un PIB de alrededor de 9 mil millones de dólares, el Salvador tiene un sector productivo todavía, a pesar de nuestro tamaño, en el agro; pero hoy estamos queriendo expandirnos en lo que significa la producción industrial, no tenemos perspectivas como país si no tenemos un mercado más amplio, ¿cómo vamos a pedir a nuestras empresas que sean verdaderamente competitivas con un mercado interno de este tamaño donde nuevamente se ha vuelto al tema de economías de escala, que parecieran que para el tema tecnológico habían disminuido en los últimos diez años? y lo pongo a El salvador no sólo porque almorcé con él, sino, porque tiene una economía muy similar a la boliviana, en población , en lo que se refiere a su PIB, lo único que es diferente es que Bolivia es un país mucho más rico y mucho más grande; y sin embargo, ese país y con esas dificultades, decía, no podemos quedarnos y estoy casi hablando en nombre de todos los países centro americanos porque ellos llevan la batuta, no Guatemala, que vamos a enterar al ALCA, y ni les cuento el tema de los del CARICOM que no tiene otras posibilidades que entrar al ALCA, más allá de Estados unidos, por otros temas que hacen parte de un debate que van a presionar para hacerlo.
Entonces, queridos amigos, yo creo que lo que debemos hacer es: primero, como decía ese refrán suizo, las palabras son enanas, los ejemplos son gigantes, los ejemplos de los países más grandes, hoy en día , nos tienen hasta acá, hoy es con ejemplos, o van a ir desmantelando el tema de sus subsidios o no, díganlo con claridad, porque si es nó, los grupos de los países más fuertes van a impedir, y ahí vamos a estar nosotros acompañando; segundo, preparémonos para una buena negociación, y una buena negociación es, sin duda alguna, este tipo de ambiente donde no sea esta vez un enfrentamiento en la cual el Estado critica al sector productivo, el sector productivo critica al estado, la Iglesia, siempre con su planteamiento de el tema de la pobreza, y los trabajadores de alguna manera de acuerdo por consignas, en algunos casos oponiéndose. Hagamos que todos estos temas entren, si bien yo comencé diciendo que las palabras del Padre Bacardit, en el tema de erradicación de la pobreza no tienen una relación directa con la apertura de mercados, indirectamente tiene, discutámoslo, discutamos el planteamiento de los periodistas que también tienen algunas cosas de cierta y otras que no coincido.
Reunámosnos, hagamos un verdadero debate para ver como podemos sacar ventajas de este hecho, analicemos la producción que podemos tener, analicemos los mercados que podemos encontrar, analicemos la situación en conjunto más que vernos, que unos son fundamentalistas y otros totalmente antifundamentalistas. No es así, porque la vida no es así, y todo está entre lo blanco y lo negro, y hagamos ese esfuerzo, comentemos los temas, veamos las preocupaciones dentro de lo que nos corresponde, porque yo tampoco quisiera meterme en temas que hacen a lo económico puntual de la coyuntura, sino pensemos en el mercado del ALCA y ahí comencemos a meter un debate que se vaya profundizando y ojalá podamos el día de mañana decir : este es el planteamiento de Bolivia y no del Gobierno solamente, y estas son las preocupaciones, las cosas que debería llevar este país para discutir cuando sean las negociaciones puntuales por que hay un momento en la que llegan las negociaciones puntuales; esto tampoco, no crean que es una intelequia, en algún momento el arancel externo común va a tener que negociarse país con país y nos sentaremos con capacidad y con planteamiento claro para negociar.
Entonces, eso es, y yo resumiría, estimados amigos, señor presidente, resumiría que hay coincidencias y hay temas que pueden haber desencuentros, pero hay también ciertos niveles de coincidencia si los debatimos, el gobierno va a debatirlo, el gobierno no va a esconder documentación (no se si la recibió la CADEX, pero si la reunión de ALCA terminó miércoles, el jueves, sino fue el mismo miércoles, porque dí instrucciones que sea el mismo día que terminó, que se mande a la CADEX y al parlamento el documento, y pidiéndole a la CADEX que lo distribuya al sector productivo; entonces, aquí no hay nada que esconder, no hay nada que se beneficie el gobierno como para que esconda algo. Hagámoslo en conjunto porque esto puede beneficiar al país, como alguien dijo: perjudicar, a lo mucho. Tenemos aranceles de 5% y10%, tenemos apertura de mercado con varios de los países que están acá, perjudicar mucho yo creo que nó, pero si entendemos por perjudicar ¿cómo no agarrar una oportunidad?, ahí si puede ser que salgamos perjudicados y no agarrar una oportunidad es escuchar los planteamientos con seriedad que han hecho muchos de los participantes, de los cuales quiero decirles no para congraciarme, no para salir del paso, hay coincidencias entre el Gobierno y lo que ustedes han planteado.
Muchas gracias.
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Actualizado el: 24/Feb/03